miércoles, 30 de setiembre de 2009

Untitled #1



La pregunta del día: ¿Qué haría Des Esseintes?

lunes, 28 de setiembre de 2009

La guerra del fin del mundo



La guerra del fin del mundo (Punto de Lectura, 2007)
por Mario Vargas Llosa
Perú, 1981

Uno de mis blogueros favoritos me dijo recientemente que La guerra del fin del mundo le gustó tanto que no quería terminar el libro: ¡es por eso que decidió volver a leer la novela desde la mitad cuando solo le faltaban 30 páginas para el final!  Mientras que no reaccioné de la misma manera, comprendo cómo él se sintió.  Aunque La fiesta del chivo de Vargas Llosa probablemente es más vistoso que La guerra del fin del mundo en cuanto a los artilugios de narrar (los narradores multiples, los juegos de tiempo, etcétera), me gustó este libro más por su historia misma: una ficción épica sobre la guerra de Canudos, un hecho histórico donde la nueva República de Brasil sojuzgó una rebelión milenaria en el pueblo de Canudos, estado de Bahía, en los años 1896 y 1897.  Para explicar cómo me atrapó esta historia, debo notar que la materia que Vargas Llosa eligió para narrar no tenía que ver con una guerra cualquiera.  Los rebeldes, la mayoría de quiénes eran análfabetos, fueron una gente distinta a causa de su pobreza extrema y su devoción fanatica a un tal Antônio Conselheiro (abajo): un místico errante que creyó que el nuevo gobierno republicano era una amenaza al cristianismo, un gobierno compuesto de esclavistas, y los secuaces del Anticristo.  Inexplicablemente, la mezcla surrealista de ex bandidos, personas marginalizadas, y ascetas religiosas que siguieron al "Consejero" se defendieron contra el ejército brasileño en cuatro batallas de creciente violencia: batallas luchadas con matices apocalíptcos por un lado y con prejuicios de clase por el otro lado.  Mientras que el desenlace nunca está en duda dado nuestro conocimiento de los eventos históricos, Vargas Llosa tiene tanta destreza narrativa que este mundo lejano se describe con un brío casi cinematagráfico durante las 921 páginas del libro.

One of my favorite bloggers recently told me that he loved The War of the End of the World (La guerra del fin del mundo) so much that he didn't want it to come to an end--a point he proved by stopping 30 pages short of the finish line only to read it again from about the middle of the book on!  While I didn't have quite that extreme a reaction, I understand the sentiment.  Although Vargas Llosa's The Feast of the Goat (La fiesta del Chivo) is probably flashier than The War of the End of the World in regards to its use of storytelling tricks (multiple first-person narrators, temporal perspectives, etc.), I enjoyed this work more for its story itself: an epic fictionalization of the young Brazilian republic's brutal putdown of a millenarian revolt in Canudos in the state of Bahía in 1896-1897.  To help explain the novel's grip on my imagination, I should note that this wasn't just any war that Vargas Llosa took on for his subject matter. The besieged, mostly-illiterate villagers who squared off against the government were a people apart both for their extreme poverty and their fanatic devotion to one Antônio Conselheiro (below), an itinerant mystic who viewed the new republican government as a threat to Christianity, as promoters of a return to slavery, and as agents of the Antichrist.  Against all odds, the surreal mix of ex-bandits, social outcasts, and religious ascetics that surrounded "the Counselor" stood up against the army in four increasingly violent confrontations waged with apocalyptic overtones on the one side and extreme class prejudices on the other.  While the outcome's never really in doubt thanks to our knowledge of how the historical events unfolded,Vargas Llosa's storytelling gifts are such that he manages to bring this strange, distant world alive with almost cinematic verve throughout the 921 pages of his book.



Un rodeo bibliográfico.  Aunque la historia de Vargas Llosa me impresionó mucho (mi única queja formal es una escena innecesaria hacia la final que tiene que ver con una violación), me gustaría parar por un minuto para mencionar Os Sertões de Euclides da Cunha del año 1902: un clásico brasileño de no ficción (traducido en español como Los sertones: Campaña de Canudos y en inglés como Rebellion in the Backlands) que fue la fuente principal de la novela del peruano.  Si no es necesario saber algo de Los sertones para disfrutar la lectura de La guerra del fin del mundo, ya sospecho que cada uno complementaría el otro para los que se interesaría hacer una lectura comparada sobre el tema.  El poco que he leído de Da Cunha hasta este punto da una introducción a la geografía y la gente de Canudos de manera espesa y minuciosa, y el brasileño mismo tiene una presencia vestigial en La guerra del fin del mundo como un personaje (un periodista miope sin nombre que acompaña al ejército durante las dos expediciones finales contra los del sertón).  Desgraciadamente, la prosa de Vargas Llosa era tan emocionante que no podía acabar con la lectura de Los sertones antes de escribir esta entrada.

A bibliographical detour.  While Vargas Llosa's storytelling wowed me (my only serious complaint was the introduction of a rape scene late in the novel that seemed complete unnecessary), I'd like to pause for a moment here to mention Euclides Da Cunha's 1902 Os Sertões: a Brazilian nonfiction classic (translated in English as Rebellion in the Backlands and in Spanish as Los sertones: Campaña de Canudos) that was the Peruvian's primary source for his novel. While it's not necessary to know anything about Rebellion in the Backlands to enjoy The War of the End of the World, I suspect that each book would complement the other for anyone interested in doing some comparative reading on the subject.  The little that I've read of Da Cunha so far provides a dense, meticulous introduction to the geography and the people of Canudos that's almost completely missing from Vargas Llosa's version of the events, and the Brazilian himself has a sort of vestigial presence in The War of the End of the World in the form of the character, an unnamed nearsighted journalist, who accompanies the army on the last two expeditions against the backlanders.  Unfortunately, I was so carried away by Vargas Llosa's prose that I was unable to complete my side-by-reading of Rebellion in the Backlands in time for this post.



Porque ambos la historia detrás de La guerra del fin del mundo y el personaje del periodista me fascinaron, probablemente no será sorpresa que la intersección entre la realidad y la representación de la realidad es uno de los temas fundamentales de la obra de Vargas Llosa.  O, como dice un personaje al hablar de los rumores de la guerra de Canudos: "La fantasía inventada...es más verosímil que la historia real" (468).  Y aunque el periodista es un símbolo perfecto con respecto a esto (¿es digno de confianza el testigo de un personaje que pasa mucho tiempo en la batalla final asustado como un niño e incapaz de ver a causa de la pérdida de sus lenteojos?), esto es sólo una parte de una matriz genial que también incluye las técnicas épicas dentro de su esquema de narrar.  Entre un elenco de personajes memorables (el ex esclavo João Grande, un anarquista escocés llamado Galileo Gall, el feroz João Abade--un ex asesino anteriormente conocido como João Satán antes de conocerse con el Consejero), uno de mis personajes preferidos es un enano tubercular que canta los cantares de gesta de los troveros portugueses sobre materia del ciclo carolingio.  Si es sorprendente descubrir la presencia de una chanson de geste sobre Roberto el Diablo en una obra que tiene que ver con una guerra civil en Brasil a finales del siglo XIX, es sólo un ejemplo más de la maestría narrativa de Vargas Llosa en La guerra del fin del mundo.  Magnífico.

Since both the history behind The War of the End of the World and the journalist character fascinated me, it probably won't come as a suprise to find out that the intersection between reality and the representation of reality is one of the great themes of Vargas Llosa's work.  Or, as one character puts it when discussing some of the rumors about the war, "the invented fantasy...is more credible than the true story" (468).  And although the journalist is a perfect symbol of this myopic tension (how reliable is his testimony given the fact that he spends much of the final battle cowering in fear and unable to see after the loss of his glasses?), this is just part of a rich matrix that also integrates epic storytelling techniques within a realistic framework.  Among a colorful cast of characters (the ex-slave Big João, a Scottish anarchist named Galileo Gall, the fierce Abbot João--a reformed killer once known as Satan João before falling under the Counselor's sway), one of my favorites is a tubercular circus dwarf who survives by singing the Carolingian-themed epics of Portuguese jongleurs.  That a chanson de geste about Robert the Devil would have anything at all to do with a civil war in late 19th-century Brazil may surprise you; however, it's just another stirring example of Vargas Llosa's storytelling artistry in The War of the End of the World. Superb.



Mario Vargas Llosa en 1981 (foto: Alicia Benavides)

Otros caminos a Canudos
Mario, Quaderno Ribadabia, #1 y #2

Gracias a Ever por recomendarme este libro con tanto entusiasmo y a Mario por prestarme la imagen de la novela con la tapa amarilla y por otra ayuda archivesca.//Thanks to Ever for recommending this book to me with such enthusiasm and to Mario for lending me the photo of the novel with the yellow cover and for other archival assistance.

miércoles, 23 de setiembre de 2009

Gérard de Nerval



"Le Rêve est une seconde vie".  --Gérard de Nerval (above), Aurélia

"The Poet"
by Théophile Gautier
France, 1867

I'll probably get around to posting about the rest of Gautier's My Fantoms at some point, but I wanted to pause for a moment here to sing the praises of its concluding chapter first.  Although translator Richard Holmes insists on calling "The Poet" a "story" for reasons that are beyond me, Gautier's affectionate tribute to his lifelong friend (originally published simply as "Gérard de Nerval") is decidedly more factual than fictional.  Gérard de Nerval's own life was apparently not so clearly defined in his mind, a type of fiction in its own right that was spent shuttling back and forth between the dream world and cold reality until he finally decided to hang himself one night on the Rue de la Vieille Lanterne.  If the poet's tragic end clearly traumatized Gautier, who was tasked with identifying the body in the morgue, you, the 21st-century reader with multiple reading choices at hand, need have no such fears on your part.  While the biographer's retrospectively aware of the many signs of madness that Nerval's friends were late to recognize "in those days of literary eccentricity" then in vogue in Paris (161), this doesn't stop him from illustrating Nerval's "otherness" with the choicest of anecdotes: the wonderful story about the big Renaissance bed that Nerval bought and restored in honor of his infatuation with a woman he was too timid to approach in person, the Frenchman's travels in Goethe's Germany and the "Mohammedan" Orient, the unforgettable day the poet innocently chose to walk a live lobster on a blue silk ribbon through the gardens of the Palais Royal.  Gautier's also splendid at evoking an insider's picture of bohemian Paris (for example, the riots at one of Hugo's plays) that fans of the City of Light and/or writing about writers won't want to miss.  In short, excellent reading for any of you tired of our own day and age's regard for generic but media-savvy authors who peddle their boring wares via blog tours and tweets on Twitter and the like.  Source: Théophile Gautier (translated by Richard Holmes).  My Fantoms.  New York: New York Review Books Classics, 2008, 151-173.  (http://www.nyrb.com/)



Gérard de Nerval's Aurélia & Other Writings (Exact Change) with that lovely illustration that haunts me all the more because my French version of the novella from Le Livre de Poche is so unbearably ugly.

"Why should a lobster be any more ridiculous than a dog?" he used to ask quietly, "or a cat, or a gazelle, or a lion, or any other animal that one chooses to take for a walk?  I have a liking for lobsters.  They are peaceful, serious creatures.  They know the secrets of the sea, they don't bark, and they don't gnaw upon one's monadic privacy like dogs do.  And Goethe had an aversion to dogs, and he wasn't mad."  There were a thousand other reasons, each one more ingenuous than the last.
--My Fantoms, 163

viernes, 18 de setiembre de 2009

La condesa sangriente


"La condesa sangriente"
por Alejandra Pizarnik
Argentina, 1965

No sabía mucho de la poetisa argentina Pizarnik (1936-1972) hasta recientemente, pero su relato "La condesa sangriente" era algo que lo veía mencionado en varios lugares hace un par de meses--casi siempre relacionado con el surrealismo francés o ese subgénero de narrativa erótica  ("La Morte amoureuse" de Gautier, "Carmilla" de Le Fanu, etcétera) que trata del vampirismo femenino.  Despertada la curiosidad, finalmente decidí de leerlo esta semana.  Resulta que "La condesa sangriente" no es un cuento sino una especie de poema en prosa sui generis que funciona como un texto en sí mismo y como un comentario sobre otro texto: un libro de 1963 de Valentine Penrose que se llama Erzsébet Báthory, la comtesse sanglante.  Báthory fue una condesa húngara acusada de asesinar más de 650 muchachas de manera singularmente horrenda, y Pizarnik pasa mucho tiempo en estas páginas describiendo los crímenes con detalles totalmente sangrientos: "Han habido dos metamorfosis", escribe de la condesa en uno de los momentos más moderados.  "Su vestido blanco ahora es rojo y donde hubo una muchacha hay un cadáver" (377).  En otra parte, ella documenta el entusiasmo de Báthory por producir géisers de sangre, por matar a sus víctimas por agua helada en la nieve, y de otras torturas "barrocas" que se les dejo a la imaginación.  Aunque los epítetos literarios que introducen cada uno de los doce fragmentos nos proporcionan un poco de contexto poético por lo que sigue, la autora siempre evita tratar de explicar el comportamiento de la condesa a favor de concentrarse en los hechos mismos.  Si es difícil saber lo que Pizarnik quería decir con todo esto (¿es un homenaje al tópico surrealista de "la belleza del crimen"?  ¿quería sugerir ella que los lectores, atentos al relato de manera voyerística, comparten rasgos sádicos con la condesa, la que contemplaba los espectáculos en vivo?), es muy facíl apreciar la hermosura de la escritura, las imágenes vivas, y las ráfagas de penetración psicológica.  De hecho, "La condesa sangriente" incluye uno de mis pasajes preferidos de todo el año: un momento interior donde algunas conjeturas sobre el lesbianismo de la condesa preparan al terreno a un paréntesis sobre la melancolía ("el mal del siglo XVI") que es sumamente conmovedor y, quizá, autobiográfico (384-385).  Pizarnik se suicidó menos que diez años después de la publicación de esta obra, un dato triste que prueba que el mal del siglo XVI sigue invicto hasta nuestros días.
*
I didn't know much about the Argentinean poet Pizarnik (1936-1972) until fairly recently, but I kept seeing her tale "La condesa sangriente" ("The Bloody Countess") mentioned all over the place a couple of months back--almost always in relation to its ties with French surrealism or that subgenre of erotically-charged literature (Gautier's "La Morte amoureuse," Le Fanu's "Carmilla," etc.) concerned with female vampirism.  Intrigued, I finally decided to read it this week.  It turns out that "The Bloody Countess" isn't a short story at all but rather a gory, genre-bending poem in prose that functions as both a text in itself and as a commentary on yet another text: a 1963 book by Valentine Penrose called Erzsébet Báthory, la comtesse sanglante.  Bathory was a 16th-century Hungarian noble accused of killing over 650 young girls in singularly horrific fashion, and Pizarnik spends much of her time in these pages describing the crimes in full Technicolor detail: "There had been two metamorphoses," she writes about the Countess in one of her more restrained moments. "Her white dress is now red, and where there was a girl there is now a cadaver" (377).  Elsewhere, she documents Bathory's fondness for generating geysers of blood, freezing her victims to death in the snow, and other "baroque" tortures perhaps best left to the imagination.  While the literary epithets that introduce each of the twelve fragments provide some poetic context for what follows, the author studiously avoids trying to explain the Countess' behavior and concentrates on the deeds instead.  If it's difficult to know what Pizarnik hoped to achieve with all this (Is it a homage to that familiar surrealist topos of "the beauty of crime"?  Did she wish to link the reader's voyeurism in following this tale to the Countess' sadistic enjoyment contemplating such real life spectacles?), it's not hard at all to appreciate the beauty of her writing, the vividness of her imagery, or her flashes of insight.  In fact, "The Bloody Countess" includes one of my favorite passages I've come across all year: a rare interior moment within the work where speculation about the Countess' possible lesbianism leads to a beautiful meditation on melancholy ("the evil of the 16th century"), perhaps autobiographical in nature, that's moving in the extreme (384-385).  Pizarnik killed herself less than ten years after publishing this work, a sad fact that proves that the evil of the 16th century lives on unconquered to our day.

Fuente: "La condesa sangriente".  Alejandra Pizarnik, Obras completas: poesía completa y prosa selecta, edición preparada por Cristina Piña.  Buenos Aires: Ediciones Corregidor, 1994, 371-391.

lunes, 14 de setiembre de 2009

Kristin Lavransdatter Readalong


Kristin Lavransdatter Readalong Invitation Below!
¡Invitación al Readalong de Kristin Lavransdatter abajo!

The 2666 readalong that Claire and Steph put together has been so rewarding for so many of us that a number of the participants, including yours truly, have started openly bemoaning the impending end of Roberto Bolaño's 1100-page masterpiece. To help make up for that loss, Emily from Evening All Afternoon and I thought it might make sense to try to fill the void with yet another 1100-page doorstopper: Sigrid Undset's 1920-1922 Kristin Lavransdatter trilogy, which we'll be reading at a one book a month pace from October through December. You, the bloghopping connoisseur of contemporary fiction, are personally invited to read along with us. Might you be interested?

To help you decide, here are a few things you might want to consider. First, Undset's trilogy is both Nobel Prize-certified and absolutely wildly acclaimed on a certain online book dealer's customer review database. I don't put any particular stock in either of those things myself, but I'm very intrigued by the mix of this Norwegian author's fan base. Second, Kristin Lavransdatter has the reputation of an early 20th century classic that had fallen out of prestige for a while before starting to make its recent comeback. Also interesting. Perhaps even more importantly for me, Undset's trilogy is considered a foundational work in contemporary Scandinavian literature--a slice of the world literature pie often overlooked by comp lit fans and definitely hardly ever sampled by me. Tiina Nunnally's award-winning English translation is also supposed to be quite the big deal, but there's no shortage of versions of the work available to suit all tastes and pocketbooks.

Emily has a great entry about the trilogy, with more details on its specific literary claims to fame, over at her readalong post here. I won't bother to repeat those details, but suffice it to say that the main reason Emily and I wanted to propose another shared read was the great group of friends we met through the Bolaño readalong: friendly, insightful readers who made the readalong experience so much richer than it would have been otherwise. Plus, we thought that Claire and Steph deserved a break after all their organizational toils. Thankfully many of those same enthusiastic bloggers are continuing on with us here, and you--regardless of whether you maintain a blog or not, regardless of how casual your interest in literature is--are welcome to join in on the fun. I hope some of you will consider participating!

Logistics
October read, Kristin Lavransdatter I: The Wreath
November read, Kristin Lavransdatter II: The Wife
December read, Kristin Lavransdatter III: The Cross

(All posts, whether reviews or mere impressions, should be shared around the end of each month, so that the other readers in the group can visit your blog and make comments. If you're running a little ahead or behind or just want to read along without posting anything, that's fine, too. Please note that Emily and I will be keeping a running list of participants on each of our blogs, so just let one or the other of us know if you'd like to join the readalong. P.S. I'm not ashamed to admit that I have a huge crush on Emily's blog, so please check that out and those of the others in the group regardless of your interest in the readalong as a whole! )

The Readalong Group
Claire, Kiss a Cloud
Dana, Scraptherapy
Dawn, She Is Too Fond of Books
Don (no blog)
The Duck Thief, Great White North
Gavin, Page 247

*Explanación de esta entrada*
¡Hola a todos mis amigos hispanoblantes! Voy a leer Kristin Lavransdatter, una trilogía noruega escrita por Sigrid Undset (ganadora del Premio Nobel) en los años 1920-1922, con un grupo de bloggers de habla inglesa mayormente compuesto de mis amigas del readalong de 2666 de Roberto Bolaño. Si algunos de ustedes quisieran leer Kristin Lavransdatter con nosotros, favor de decirme y ¡bienvenidos a la fiesta! Se supone que haya una traducción en castellano disponible. Si ustedes no quieren participar en el readalong pero les gustaría ver mis cursis entradas bilingües sobre las distintas partes del libro, favor de decirme eso también. En cuanto al horario, el plan es que vamos a leer un libro de Kristin Lavransdatter cada mes, empezando en octubre y terminando en diciembre y publicando nuestros posts a finales del mes correspondiente. Mientras tanto, ¡saludos a todos!

Para Roberto Bolaño

Para Roberto Bolaño (Acantilado, 2005)
por Jorge Herralde
España, 2005

Aunque hay varios tipos de libros malos, pienso que sólo hay dos tipos de libros buenos: los que quieres poseer para siempre, como 2666, y los que sólo quieres leer para pasar un buen rato. Este breve volumen, escrito por el fundador y jefe del editorial Anagrama, él mismo un amigo de Bolaño, claramente pertenece a la segunda categoría debido a su tamaño: se puede leerlo dentro de una hora. Sin obstante, ofrece una mirada personal a la vida de uno de los grossos de la literatura moderna. Lo que vas a encontrar adentro de esta miscelanea incluye dos oraciones fúnebres sobre Bolaño pronunciadas por Herralde, unas páginas sobre los datos editoriales de 2666, y los excerptos de tres entrevistas dadas por Herralde sobre el tema de su superestrella literaria. También aparecen varias fotos del escritor y del editor con sus amigos (Ignacio Echevarría, Enrique Vila-Matas, y en mi foto favorita, el joven Bolaño en el Parque Chapultepec, DF, y sus amigos mexicanos en el año de 1976) y otras dedicadas a las portadas de las ediciones internacionales de Bolaño. Es un buen homenaje. A continuación, se encuentra un excerpto, sobre los libros preferidos de Bolaño, para que este resumen tenga más sustancia. (http://www.acantilado.es/)
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Para Roberto Bolaño [For Roberto Bolaño] (Acantilado, 2005)
by Jorge Herralde
Spain, 2005

Although there are all kinds of bad books, I think there are probably only two kinds of good ones: those that you want to hang on to forever, like 2666, and those that you only want to read to pass the time. This slim volume, written by Anagrama's founder and chief editor and himself a friend of Bolaño's, clearly falls into the second category based on its size alone: you can read it in less than an hour. However, it offers a personal look at one of the greats of contemporary literature. What you'll find inside are two speeches Herralde gave in honor of Bolaño following the writer's death, a few pages having to do with 2666's publishing history, and three excerpts from interviews that Herralde gave on the subject of his literary superstar. There are also various photos of the writer and the editor with friends (Ignacio Echevarría, Enrique Vila-Matas, and, in my favorite one, the young Bolaño with all his Mexican friends in the Parque Chapultepec [Chapultepec Park] in Mexico City in 1976) and a few of the covers of the international editions of Bolaño's works. It's a nice tribute. I'll leave you a little snippet below on Bolaño's favorite books to help flesh out this summary. (http://www.acantilado.es/)

Jorge Herralde

LIBROS: "El Quijote, de Cervantes. Moby Dick, de Melville. Las Obras completas de Borges. Rayuela, de Cortázar. La conjura de los necios, de Kennedy Toole. Nadja, de Breton. Las cartas de Jacques Vaché. Todo Ubú, de Jarry. La vida instrucciones de uso, de Perec. El castillo y El proceso, de Kafka. Los Aforismos de Lichtenberg. El Tractatus de Wittgenstein. La invención de Morel, de Bioy Casares. El Satiricón, de Petronio. La Historia de Roma, de Tito Livio. Los Pensamientos de Pascal". ("Diccionario Bolaño", en Para Roberto Bolaño de Jorge Herralde, 87-88)

BOOKS: "Cervantes' Quixote. Melville's Moby Dick. Borges' Complete Works. Cortázar's Hopscotch. Kennedy Toole's A Confederacy of Dunces. Breton's Nadja. Jacques Vache's Letters. Jarry's Ubu Roi. Perec's Life: A User's Manual. Kafka's The Castle and The Trial. Lichtenberg's Aphorisms. Wittgenstein's Tractatus. Bioy Casares' The Invention of Morel. Petronius' Satyricon. Livy's History of Rome. Pascal's Pensées." ("Bolaño Dictionary," in Jorge Herralde's Para Roberto Bolaño, 87-88)

jueves, 10 de setiembre de 2009

El cazador de libros

Leox del blog chileno copado Devolución y Préstamo recientemente me preguntó si podría escribir algo sobre el tema de dónde yo, un bloguero estadounidense, compro mis libros. Le dijo, de una manera u otra, ¿por qué no? ¡Gracias por la sugerencia, Leox!
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Leox of the cool Chilean blog Devolución y Préstamo recently asked me if I could write something about where I, a U.S. blogger, buy my books. My reply, more or less, was why not? Thanks for the suggestion, Leox!

Compro la mayoría de mis libros en castellano, en catalán, en francés, y en italiano a una librería de Cambridge que se llama Schoenhof's Foreign Books (foto arriba: 76 A Mount Auburn Street/Cambridge, MA 02138). Esta librería de subsuelo no es tan grande (de hecho, sólo tiene una sala grande dedicada a la literatura y la crítica literaria y otra más chica dedicada a los diccionarios, los manuales de gramática, y otros libros pedagógicos), pero para mí es un tesoro porque especializa en la literatura internacional en literalmente cientos de lenguajes. Entre los 25 libros a la cumbre de la lista de mis lecturas pendientes, he comprado lo siguiente de Schoenhof's: Nocturno de Chile de Bolaño (Anagrama), Rayuela de Cortázar (Cátedra), Cien años de soledad (Cátedra) y Noticia de un secuestro (Penguin Ediciones) de García Márquez, Don Julián de Juan Goytisolo (Cátedra), Non ti muovere de Margaret Mazzantini (Mondadori), Plata quemada de Ricardo Piglia (Anagrama), y La vida del buscón de Francisco de Quevedo (Crítica). No es sorprendente, entonces, que el último libro que lo compré también vino de Schoenhof's: un ejemplar del Poema de Fernán González de la serie "Odres Nuevos" del Editorial Castalia. Me encanta ver las estanterías llenas de libros con las tapas negras del editorial Cátedra y las portadas austeras de los libros medievales y renacentistas de Crítica (veáse la portada del Buscón abajo). Mi única queja con Schoenhof's es que a veces sus libros no son baratos. Supongo que este tiene que ver con la caída del dolár y las tarifas de importación, pero me pregunto cómo podría costar $30 (estadounidenses) para el mismo ejemplar de Respiración artificial de Piglia (Anagrama narrativas hispánicas) que lo compré en Argentina por $39 pesos argentinos (o $11 estadounidenses). Qué raro.

I buy the majority of my Catalan, French, Italian and Spanish books at a Cambridge bookstore called Schoenhof's Foreign Books (photo above: 76A Mount Auburn Street/Cambridge, MA 02138). This basement bookstore actually isn't all that large (in fact, it only has one big room dedicated to literature and literary criticism and a second smaller room for dictionaries, grammar manuals, and other teaching aids), but for me it's a treasure trove because it specializes in foreign books in literally hundreds of languages. Among the 25 books at the very top of my current TBR list, I've bought all of the following from Schoenhof's: Bolaño's Nocturno de Chile (Anagrama), Cortázar's Rayuela (Cátedra), García Márquez' Cien años de soledad (Cátedra) y Noticia de un secuestro (Penguin Ediciones), Juan Goytisolo's Don Julián (Cátedra), Margaret Mazzantini's Non ti muovere (Mondadori), Ricardo Piglia's Plata quemada (Anagrama), and Francisco de Quevedo's La vida del buscón (Crítica). It shouldn't be surprising, then, that the last book I bought also came from Schoenhof's: a copy of the Poema de Fernán González from Castalia's "Odres Nuevos" ("New Wineskins") series. I love looking at the shelves full of books in black covers from Cátedra and those austere covers of medieval and renaissance works from Crítica (see the cover of the Buscón below). My only gripe with Schoenhof's is that their books sometimes aren't all that cheap. I suppose that this has to do with the fall of the dollar and high import taxes, but I often wonder why the same copy of Ricardo Piglia's Respiración artificial (Anagrama narrativas hispánicas) that I bought in Argentina for 39 Argentinean pesos (more or less the equivalent of $11 U.S.) could cost somewhere around $30 U.S. here. Weird.

En cuanto a los libros en inglés, encuentro la mayoría de éstos a dos otros lugares en Cambridge: Harvard Book Store (1256 Massachusetts Avenue/Cambridge, MA 02138) y la Harvard Coop (1400 Massachusetts Avenue/Cambridge, MA 02138). La primera es mi librería preferida entre los dos porque es una tienda independiente y porque queda justo al otro lado de la calle de mi trabajo. Un buen lugar para pasar el tiempo hojeando las páginas de las nuevas llegadas. La Coop pertenece a una cadena grande (Barnes and Noble), pero es mucho mejor que las otros tiendas en la cadena (la mayoría de cuáles son librerías grandes e impersonales, sin personalidad y dedicadas a los best-sellers y poco más) probablemente debida a su clientela universitaria y bibliófila en el centro del barrio de Harvard Square. Normalmente trato de conseguir mis libros en inglés a la Harvard Bookstore primero, pero los compraré a la Coop sin ningún problema si la otra librería no lo tiene el libro que busco. De hecho, me gustan las dos y la Coop es mucho más grande que la otra (4 plantas en vez de 2 plantas). Desde estas tiendas, los siguientes títulos están esperándome: The Flowers of Evil de Baudelaire (Oxford World's Classics), Crime and Punishment de Dostoevsky (Oxford World's Classics), The Landmark Herodotus: The Histories (Anchor Books), The Melancholy of Resistance por Laslo Krasznahorkai (New Directions), Maldoror and Poemas de Lautréamont (Penguin Classics), The Betrothed de Alessandro Manzoni (Penguin Classics), Moby-Dick de Melville (Penguin Classics), Austerlitz de W.G. Sebald (The Modern Library), y The Lives of the Artists de Giorgio Vasari (Oxford World's Classics).

In regards to books in English, I tend to find most of them at two other places in Cambridge: Harvard Book Store (photo below: 1256 Massachusetts Avenue/Cambridge, MA 02138) and the Harvard Coop (1400 Massachusetts Avenue./Cambridge, MA 02138). I prefer the former of the two because it's an independent and because it's located right across the street from my job. A good place to kill time leafing through the pages of the new arrivals. The Coop belongs to a big chain (Barnes and Noble), but it's a much better version than the other stores in the franchise (the majority of which I find to be big, impersonal bookstores without character oriented towards best sellers and the like) probably on account of Harvard Square's university and bibliophile-type clientele. I normally try to buy my English language books at the Harvard Book Store first, but I'll buy them at the Coop with no hesitation whatsoever if the other one doesn't have what I'm looking for. In fact, I like them both and the Coop has the added benefit of being much larger than its competitor (four floors instead of two). I have the following titles awaiting me from these two stores: Baudelaire's The Flowers of Evil (Oxford World Classics), Dostoevsky's Crime and Punishment (Oxford World Classics), The Landmark Herodotus: The Histories (Anchor Books), The Melancholy of Resistance by Laslo Krasznahorkai (New Directions), Lautréamont's Maldoror and Poems (Penguin Classics), Alessandro Manzoni's The Betrothed (Penguin Classics), Melville's Moby-Dick (Penguin Classics), W.G. Sebald's Austerlitz (The Modern Library), and Giorgio Vasari's The Lives of the Artists (Oxford World's Classics).

Obtengo otros libros desde la biblioteca (un tema por otro día, pero la mía tiene un piso entero dedicado a los libros en castellano y italiano y otro piso dedicada a la literatura y la historia francesa), y entre los que me esperan ahora son una edición gruesa de Los sietos locos y Los lanzallamas de Roberto Arlt (Colección Archivos) y un ejemplar de The Crime of Father Amaro de Eça de Queiroz (New Directions). Además de esto, dos novelas españolas contemporaneas: Mañana en la batalla piensa en mí de Javier Marías (Anagrama) y El mal de Montano de Vila-Matas (también de Anagrama, qué sorpresa). En la primavera pasada, también compré casi una docena de libros en Argentina durante una visita con mis suegros por allá (mi esposa es argentina). Entre muchos otros, se destacan Mantra de Rodrigo Fresán (Mondadori) y Radiografía de la pampa de Ezequiel Martínez Estrada (Editorial Losada). Y a veces compro mis libros en línea cuando todo fracasa: elegí a comprar La guerra del fin del mundo de Vargas Llosa (Punto de Lectura) y Los sertones de Da Cunha (Fondo de Cultura Económica) en esta manera porque no pude encontrarlos en Schoenhof's y no me gustaron los ejemplares de la biblioteca (feos y viejos ésos). ¿Demasiada información? Quizá. ¿Diagnóstico de una debilidad libresca? Por cierto. ¡Feliz lecturas a todos!

I get other books from the library (a theme for another day, but mine has an entire floor dedicated to books in Italian and Spanish and another floor set aside for French history and literature), and among those awaiting me right now are a thick edition of Roberto Arlt's Los siete locos y Los lanzallamas (Colección Archivos) and a copy of Eça de Queiroz' The Crime of Father Amaro (New Directions). Plus, two contemporary Spanish novels: Javier Marías' Mañana en la batalla piensa en mí (Anagrama) y Vila-Matas' El mal de Montano (also Anagrama, what a surprise). Last spring, I also bought about a dozen or so books in Argentina during a visit to my in-laws (my wife's from Argentina) among which Rodrigo Fresán's Mantra (Mondadori) and Ezequiel Martínez Estrada's Radiografía de la pampa (Editorial Losada) stand out. And sometimes I buy books online when all else fails: I chose to get a hold of Vargas Llosa's La guerra del fin del mundo (Punto de Lectura) and Da Cunha's Los sertones (Fondo de Cultura Económica) in this way because I couldn't find them at Schoenhof's and I didn't like the old, ugly and generally all beat-up library copies at hand. Too much information? Perhaps. Signs of a book addiction? Definitely. Happy reading to all of you!

martes, 8 de setiembre de 2009

Jaguars & Electric Eels

Jaguars & Electric Eels (Penguin Great Journeys, 2007)
by Alexander von Humboldt
France, 1807

I wasn't even aware of Penguin's multi-volume Great Journey series until recently, but stumbling upon a cache of these pamphlet-sized nuggets half-priced at Brattle Book Shop in Boston about a month or so ago now has to rank as one of my book-buying year's happiest surprises. The Humboldt title, dealing with his travels in Venezuela "in tropical heat" in 1800, is a superior introduction to the collection as a whole: an abridged version of 100 of the choicest pages culled from the German naturalist's 30-volume Relation historique du voyage aux régions équinoxiales du nouveau continent that has whet my appetite for even more from the author. For a guy who's sometimes derided for having overlooked the people he encountered during his 1799-1804 travels in favor of long descriptions of the lush landscapes instead, Humboldt was a more than adequate travel companion for me here; the excerpts are full of trenchant observations about race relations in the Americas, for example, and the explorer's much more down to earth than you might expect given his full name and title and the inherent awkwardness of a situation in which an abolitionist man of science was occasionally forced to rely on slave labor to accomplish his geographical and scientific pursuits. The celebrated landscape descriptions are often fascinating as well, and passages like the one below show how nimbly Humboldt's ever inquisitive mind could move from the physical world to the world of larger truths despite his enthusiasm for the teeming New World wildlife. In other words, terribly entertaining stuff--even for someone like me who prefers to do most of his "exploring" with a coffee cup in hand! (http://www.penguin.com/)

Baron Friedrich Wilhelm Heinrich Alexander von Humboldt on the banks of the Orinoco, Venezuela
(oil painting by Fredrich Georg Weitsch, 1806)

"I confess that these often repeated scenes greatly appeal to me. The pleasure comes not solely from the curiosity a naturalist feels for the objects of his studies, but also to a feeling common to all men brought up in the customs of civilization. You find yourself in a new world, in a wild, untamed nature. Sometimes it is a jaguar, the beautiful American panther, on the banks; sometimes it is the hocco (Crax alector) with its black feathers and tufted head, slowly strolling along the sauso hedge. All kinds of animals appear, one after the other. 'Es como en el paraíso' ('It is like paradise') our old Indian pilot said. Everything here reminds you of that state of the ancient world revealed in venerable traditions about the innocence and happiness of all people; but when carefully observing the relationships between the animals you see how they avoid and fear each other. The golden age has ended. In this paradise of American jungles, as everywhere else, a long, sad experience has taught all living beings that gentleness is rarely linked to might." (Alexander von Humboldt, Jaguars & Electric Eels, 65-66)

miércoles, 2 de setiembre de 2009

Lecturas de septiembre


1) Mario Vargas Llosa, Perú, 1981
(The War of the End of the World)

2) Euclides da Cunha, Brasil, 1902
(Os Sertões; a/k/a Rebellion in the Backlands)

y tal vez lo siguiente

3) Anónimo, Francia, siglo XII

No tengo proyectos ambiciosos este mes. De hecho, tengo ganas de hacer fiaca.

martes, 1 de setiembre de 2009

2666: La parte de los crímenes #5

Ya es hora de despedirme de este capítulo, pero aquí hay cinco cosas más sobre las que escribiría si tuviera más tiempo.
  • El sentido de humor de Bolaño: "Padre, hay un hombre que está haciendo sus necesidades en la iglesia, dijo la viejita. El cura asomó la cabeza por entre las cortinas raídas y buscó en la penumbra amarillenta al desconocido, y luego salió del confesionario y la mujer de rasgos indígenas también salió del confesionario y los tres se quedaron inmóviles mirando al desconocido que gemía debilmente y no paraba de orinar, mojándose los pantalones y provocando un río de orina que corría hacia el atrio, confirmando que el pasillo, tal cómo temía al cura, tenía un desnivel preocupante" (453-454).
  • La cita entre Juan de Dios Martínez y Elvira Campos donde el judicial es espectador de una conversación que no se puede oír entre un narco y un músico (475-477). El lector tiene la sensación de presenciar dos conversaciones, una audible y la otra inaudible, al mismo tiempo. Genial.
  • El ritmo de la prosa. La repetición poética: "Por lo que respecta a Florita Almada", empieza un fragmento (571). "Por lo que respecta a las mujeres muertas de agosto de 1995", empieza el siguiente fragmento (575). El marabarismo de los hilos narrativos multiples: me encanta como Bolaño cuenta el suicidio de la profesora Perla Beatriz Ochoterena, alternando su historia con otros fragmentos sobre otras víctimas (646-649). Es un efecto estilístico vertiginoso.
  • Lalo Cura, uno de mis personajes preferidos: "Vivir en este desierto, pensó Lalo Cura mientras el coche conducido por Epifanio se alejaba del descampado, es como vivir en el mar. La frontera entre Sonora y Arizona es un grupo de islas fantasmales o encantadas. Las ciudades y los pueblos son barcos. El desierto es un mar interminable. Éste es un buen sitio para los peces, sobre todo los peces que viven en las fosas más profundas, no para los hombres" (698).
  • El don de diálogo de Bolaño. "Kessler le dijo al taxista que parara, que tenía ganas de echar una mirada. El taxista le dijo que mejor no, jefe, que allí la vida de un gringo no valía gran cosa. ¿Usted cree que nací ayer?, dijo Kessler. El taxista no entendió la expresión e insistió en que no bajara" (736).

*

It's now time for me to say goodbye to this chapter, but here are five more things I'd write about if I had more time (the page numbers are from the Spanish edition, and the translations are mine).

  • Bolaño's sense of humor. "'Father, there's a man doing his business in the church,' said the little old lady. The priest poked his head out from between the frayed curtains and searched for the stranger in the yellowish shadows, and then he left the confessional box and the woman with Indian features also left the confessional box and the three of them remained motionless looking at the stranger who groaned weakly and didn't stop urinating, wetting his pants and unleashing a river of urine that flowed towards the vestibule, confirming that the aisle, just as the priest feared, was alarmingly uneven." (453-454)
  • The date between Juan de Dios Martínez and Elvira Campos where the judicial witnesses a conversation that he can't hear between a narco and a musician (475-477). The reader gets to experience two conversations, one audible and one not, that take place at the very same time. Inspired.
  • The rhythm of the prose. Poetic repetition: "With regard to Florita Almada," begins one fragment (571). "With regard to the dead women of August 1995," begins the very next one (575). The juggling of multiple narrative threads: I love how Bolaño narrates professor Perla Beatriz Ochoterena's suicide, alternating her story with other fragments on other victims (646-649). It's a dizzying stylistic effect.
  • Lalo Cura (la locura = madness in Spanish, by the way), one of my favorite characters: "'Living in this desert,' thought Lalo Cura, while the car driven by Epifanio headed away from the vacant plot, 'is like living in the sea. The border between Sonora and Arizona is a group of ghostly or enchanted islands. The cities and the villages are ships. The desert is an unending sea. This is a good place for fish, above all the fish that live in the deepest holes, but not for men." (698)
  • Bolaño's gift for dialogue: "Kessler told the taxi driver to stop, that he wanted to get out and take a look. The taxi driver said "No, it's better not to, Boss,' that over here the life of a gringo wasn't worth too much. 'Do you think I was born yesterday?' Kessler demanded. The taxi driver didn't understand the expression and insisted that Kessler shouldn't get out of the car." (736)

2666: La parte de los crímenes #1, #2, #3 y #4