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martes, 27 de octubre de 2009

Plata quemada



Plata quemada (Anagrama, 2000)
por Ricardo Piglia
Argentina, 1997

Ricardo Piglia es un crack.  Después de haber leído su Respiración artificial, un par de ensayos escrito por él, y ahora su Plata quemada (ganadora del Premio Planeta de 1997), no cabe duda de que vaya a leer todo lo que puedo encontrar del novelista argentino.  Escrito bajo la sombra de Roberto Arlt, Plata quemada es un libro que cuenta la historia real de un violentísimo asalto que occurrió en San Fernando, provincia de Buenos Aires, en 1965.  Escapando con toda la plata del robo, tres de los pistoleros se trasladaron a Montevideo donde se refugiaron en un depto al centro de la ciudad.  Tomaron drogas.  Pensaron en viajar a Nueva York para cometer nuevos crímenes en Estados Unidos.  Tomaron más drogas.  Eventualmente rodeados y cercados por la policía, los delincuentes decidieron luchar a la muerte contra los canas en vez de rendirse.  Aunque Piglia va a mil con la trama desde la primera página (es una novela que se lee como una especie de Reservoir Dogs rioplatense), su novelización de los hechos reales también juega con las expectativas del lector.  Un tal Emilio Renzi, el conocido protagonista de Respiración artificial y el famoso álter ego de Piglia mismo, aparece en la segunda mitad de la novela como un periodista de un diario que se llama El Mundo (otro guiño arltiano).  Renzi sospecha que los canas y los políticos bonaerenses están involucrados con la banda del asalto y que los criminales tendrán que morir para mantener el silencio.  Sus preguntas al Comisario Silva, hechas para poder escribir una "crónica veraz de lo que está pasando" (180), abre la puerta a aún más preguntas sobre la complicidad de "la verdad" en cuanto a la ficción.  ¿Donde se sitúa la línea entre la realidad y la ficción?  No sé con certeza, pero el tiroteo final está llena de tanta adrenalina que será difícil pensar en otro desenlace tan energético.  Cinco estrellitas, etcétera.  (http://www.anagrama-ed.es/)


Ricardo Emilio Piglia Renzi

"El auto aceleró y Dorda sacó el arma por la ventanilla y le tiró pero no logró matarlo.  Para Yamandú ésa fue una prueba de que los argentinos estaban perdidos porque había una ley implícita, un código entre la gente del ambiente que todos respetaban.  Nadie abandona a un compañero herido sin tratar de ayudarlo y nadie mata a un socio que ha actuado lealmente como si fuera un buchón.  Eran unos reventados, dijo Yamandú, eran tipos que vivían en una delirata total, querían llegar a Nueva York en auto por la Panamericana, asaltando bancos en el camino y robando farmacias para proveerse de droga.  Se daban manija con eso, estudiaban los mapas, los caminos secundarios, y calculaban cúanto tiempo iban a tardar en llegar a Norteamérica.  Estaban piantados, deliraban con trabajar para la mafia portorriqueña de Nueva York, meterse en el barrio, en el ghetto latino y empezar de nuevo ahí, donde nadie los conoce.  No pueden escapar del centro de Montevideo y quieren irse a Manhattan porque el Nene escuchó que el cantor de tangos que les entregó el robo dijo que conocía a un cubano que tiene un restorán en Nueva York y se quieren ir para asociarse con él, cualquier delirio.  Nunca, dijo Yamandú, vi tipos iguales a ésos.  Exageraba, Yamandú, seguramente, para lograr aflojar la presión que tenía encima y hacerse pasar por un simple perejil, un valerio de los argentinos, que lo obligaban a meterse en manos que él no quería usar" (115-116).

viernes, 16 de octubre de 2009

Augusto Roa Bastos


Augusto Roa Bastos (foto: El País, España)

Estoy resfriado hoy.  Aunque me gustaría escribir algo sobre Plata quemada de Ricardo Piglia, una novela que me encantó, voy a esperar hacerlo hasta que me siento mejor.  Mientras tanto, a continuación se puede encontrar un "bocadillo" sobre otro novelista sudamericana que me interesa gracias a Juan José Saer.

"Podría decirse que el rasgo principal de Yo el Supremo es la desmesura, atributo que solamente en apariencia y en nombre de esas reglas que pretenden identificarse con lo clásico, puede considerarse como negativo.  La desmesura temática y un poco folklórica del género dictador latinoamericano, aun en las que tratan de dictadores 'modernos', y que le da a veces un gusto desagradable a literatura de exportación, se transforma en la obra de Roa Bastos en desmesura formal, maquinaria inclusivista que, como la monstruosa Escila, devora todo lo que pasa a su alcance.  Ese inclusivismo le permite además incorporar muchas contradicciones consideradas por algunos como irreconciliables: es una novela a la vez trágica y cómica, realista pero también fantástica, y, como mezcla sin complejos el pasado histórico con el presente de la escritura haciendo del anacronismo un instrumento formal, podría decirse sin error posible que, como el sueño para Freud, tal como lo describe en la Gradiva de Jensen, la novela del Supremo se construye sosteniéndose con un pie en el pasado, y con el otro en el suelo igualmente fértil de la víspera" (179-180).

Este ensayo de Saer tiene una anécdota.  Después de terminar el librazo de Piglia, buscaba mi próxima lectura en español a la librería extranjera.  Pensando en las sugerencias de Ever, decidí comprar la novela Yo el Supremo de Roa Bastos para inciarme en las riquezas de la literatura paraguaya.  Llegado a mi casa, descubrí que el libro de Saer que se llama Trabajos incluye un ensayo, breve pero inspirador, sobre un tal Augusto Roa Bastos.  ¿Coincidencia o destino?  Sea lo que sea, tengo muchas ganas de leer a Roa Bastos empezando mañana.

Fuente: Juan José Saer, "Augusto Roa Bastos", en Trabajos, Buenos Aires: Seix Barral, 2005, págs. 177-181.

Más sobre Roa Bastos:
Tomás Eloy Martínez, El rey Lear en Asunción

Más sobre los libros y las coincidencias:
Leox de Devolución y Préstamo, Humillados y ofendidos made in England

viernes, 18 de septiembre de 2009

La condesa sangriente


"La condesa sangriente"
por Alejandra Pizarnik
Argentina, 1965

No sabía mucho de la poetisa argentina Pizarnik (1936-1972) hasta recientemente, pero su relato "La condesa sangriente" era algo que lo veía mencionado en varios lugares hace un par de meses--casi siempre relacionado con el surrealismo francés o ese subgénero de narrativa erótica  ("La Morte amoureuse" de Gautier, "Carmilla" de Le Fanu, etcétera) que trata del vampirismo femenino.  Despertada la curiosidad, finalmente decidí de leerlo esta semana.  Resulta que "La condesa sangriente" no es un cuento sino una especie de poema en prosa sui generis que funciona como un texto en sí mismo y como un comentario sobre otro texto: un libro de 1963 de Valentine Penrose que se llama Erzsébet Báthory, la comtesse sanglante.  Báthory fue una condesa húngara acusada de asesinar más de 650 muchachas de manera singularmente horrenda, y Pizarnik pasa mucho tiempo en estas páginas describiendo los crímenes con detalles totalmente sangrientos: "Han habido dos metamorfosis", escribe de la condesa en uno de los momentos más moderados.  "Su vestido blanco ahora es rojo y donde hubo una muchacha hay un cadáver" (377).  En otra parte, ella documenta el entusiasmo de Báthory por producir géisers de sangre, por matar a sus víctimas por agua helada en la nieve, y de otras torturas "barrocas" que se les dejo a la imaginación.  Aunque los epítetos literarios que introducen cada uno de los doce fragmentos nos proporcionan un poco de contexto poético por lo que sigue, la autora siempre evita tratar de explicar el comportamiento de la condesa a favor de concentrarse en los hechos mismos.  Si es difícil saber lo que Pizarnik quería decir con todo esto (¿es un homenaje al tópico surrealista de "la belleza del crimen"?  ¿quería sugerir ella que los lectores, atentos al relato de manera voyerística, comparten rasgos sádicos con la condesa, la que contemplaba los espectáculos en vivo?), es muy facíl apreciar la hermosura de la escritura, las imágenes vivas, y las ráfagas de penetración psicológica.  De hecho, "La condesa sangriente" incluye uno de mis pasajes preferidos de todo el año: un momento interior donde algunas conjeturas sobre el lesbianismo de la condesa preparan al terreno a un paréntesis sobre la melancolía ("el mal del siglo XVI") que es sumamente conmovedor y, quizá, autobiográfico (384-385).  Pizarnik se suicidó menos que diez años después de la publicación de esta obra, un dato triste que prueba que el mal del siglo XVI sigue invicto hasta nuestros días.
*
I didn't know much about the Argentinean poet Pizarnik (1936-1972) until fairly recently, but I kept seeing her tale "La condesa sangriente" ("The Bloody Countess") mentioned all over the place a couple of months back--almost always in relation to its ties with French surrealism or that subgenre of erotically-charged literature (Gautier's "La Morte amoureuse," Le Fanu's "Carmilla," etc.) concerned with female vampirism.  Intrigued, I finally decided to read it this week.  It turns out that "The Bloody Countess" isn't a short story at all but rather a gory, genre-bending poem in prose that functions as both a text in itself and as a commentary on yet another text: a 1963 book by Valentine Penrose called Erzsébet Báthory, la comtesse sanglante.  Bathory was a 16th-century Hungarian noble accused of killing over 650 young girls in singularly horrific fashion, and Pizarnik spends much of her time in these pages describing the crimes in full Technicolor detail: "There had been two metamorphoses," she writes about the Countess in one of her more restrained moments. "Her white dress is now red, and where there was a girl there is now a cadaver" (377).  Elsewhere, she documents Bathory's fondness for generating geysers of blood, freezing her victims to death in the snow, and other "baroque" tortures perhaps best left to the imagination.  While the literary epithets that introduce each of the twelve fragments provide some poetic context for what follows, the author studiously avoids trying to explain the Countess' behavior and concentrates on the deeds instead.  If it's difficult to know what Pizarnik hoped to achieve with all this (Is it a homage to that familiar surrealist topos of "the beauty of crime"?  Did she wish to link the reader's voyeurism in following this tale to the Countess' sadistic enjoyment contemplating such real life spectacles?), it's not hard at all to appreciate the beauty of her writing, the vividness of her imagery, or her flashes of insight.  In fact, "The Bloody Countess" includes one of my favorite passages I've come across all year: a rare interior moment within the work where speculation about the Countess' possible lesbianism leads to a beautiful meditation on melancholy ("the evil of the 16th century"), perhaps autobiographical in nature, that's moving in the extreme (384-385).  Pizarnik killed herself less than ten years after publishing this work, a sad fact that proves that the evil of the 16th century lives on unconquered to our day.

Fuente: "La condesa sangriente".  Alejandra Pizarnik, Obras completas: poesía completa y prosa selecta, edición preparada por Cristina Piña.  Buenos Aires: Ediciones Corregidor, 1994, 371-391.

jueves, 6 de agosto de 2009

Hombre de la Esquina Rosada

"Hombre de la Esquina Rosada"
por Jorge Luis Borges
Argentina, 1935

En el principio: "A mí, tan luego, hablarme del finado Francisco Real".
Temas: El honor, el orgullo, la valentía, la violencia.

A pesar del hecho de que hay otros cuentos de Borges que parecen ser más, ¿cómo se dice?, borgesianos que "Hombre de la Esquina Rosada", ya tengo una debilidad por esta obra suya atípica. Con una hermosa unión de lo oral y lo visual, el joven Borges logró crear un retrato histórico-mítico de la ciudad de Buenos Ayres en los días de los compadritos a principios del siglo XX. A diferencia de otros relatos de Borges, el lenguaje empleado por el narrador está marcado por su tono prostibulario y por su uso del lunfardo: un intento de reflejar el habla de los porteños en el caló de aquel entonces. Además de este proyecto oral, Borges también consigue obtenir algunos efectos que sugiere la pintura por medio de una extensa utilización de colores dentro de la narración. Aunque el argumento tiene que ver con un misterio manchado de sangre (¿Quién mató a Francisco Real?), no se preocupen por la violencia. En lugar de eso, ¡que se diviertan mucho en el color local y lo sabroso de un relato donde Borges se introduce sí mismo como un personaje importante!

Fuente: Historia universal de la infamia. Madrid: Alianza Editorial, 2008, 89-103.
*
"Man on Pink Corner"
by Jorge Luis Borges
Argentina, 1935

In the beginning: "Imagine you bringing up Francisco Real that way, out of the clear blue sky, him dead and gone and all." (translated by Andrew Hurley)
Themes: Honor, pride, bravery, violence.

In spite of the fact that there are other short stories by Borges that are probably more, dare I say, Borgesian than "Hombre de la Esquina Rosada" ("Man on Pink Corner"), I still have a weakness for this somewhat atypical tale of his. With a beautiful marriage of orality and a keen visual sensibility, the young Borges managed to create a mythical-historical portrait of the city of old Buenos Ayres in the days of the compadritos (neighborhood hoodlums often celebrated in early tango songs) somewhere around the beginning of the 20th century. Unlike other works by Borges, the language employed by the narrator is notable for its brothel-like vocabulary and insistent use of lunfardo (Buenos Aires slang)--an intent to reflect the speech of the porteños in the vernacular of the time. In addition to the work's oral emphasis, Borges also manages to bring about effects reminiscent of painting by means of an extensive use of colors within the narrative. While the plot has to do with a rather bloodstained mystery (Who killed Francisco Real?), don't worry about the violence. Instead, sit back and enjoy the regional color and juiciness of a story in which Borges himself makes a surprise appearance as an important character!

Source: A Universal History of Iniquity (Jorge Luis Borges, translated by Andrew Hurley). New York: Penguin Classics, 2001, 55-64.

miércoles, 22 de julio de 2009

Las fieras

"Las fieras"
por Roberto Arlt
Argentina, 1933

Cómo empieza la cosa: "No te diré nunca cómo fui hundiéndome, día tras día, entre los hombres perdidos, ladrones y asesinos y mujeres que tienen la piel del rostro más áspera que cal agrietada. A veces, cuando reconsidero la latitud a que he llegado, siento que en mi cerebro se mueven grandes lienzos de sombra, camino cómo un sonámbulo y el proceso de mi descomposición me parece engastado en la arquitectura de un sueño que nunca occurrió" (19).
Temas: El crimen, la venalidad, el castigo, la traición, la ferocidad.

No he leído mucho de Arlt hasta ahora (algunas aguafuertes porteñas y el principio delirante de Los siete locos), pero estoy empezando a creer que el tipo va a convertirse en uno de mis verdaderas obsesiones. A ver si puedo explicarlo. Aunque "Las fieras" falta el salvaje sentido de humor de otras obras del escritor, es una sumamente interesante especie de milonga sentimental en prosa narrada por un cafishio a su ex-mujer. ¿Costumbrismo? ¡A otro perro con ese hueco! Arlt es uno de esos autores que escribe con un lanzallama, y en este relato sobre el crimen y el autoengaño él nos lleva de la mano al infierno de los rufianes con evocaciones gráficas de la prostitución de menores, la violación homosexual, y la violencia de las pistolas automáticas. No, nada de costumbrismo por acá, boludo. Al mismo tiempo, la confesión sentimental del narrador, un hombre que siempre ha vivido de la explotación de las mujeres pero que se cree superior a las otras fieras enjauladas en la misma vida de bazofía humana de los demás, llama la atención a la frontera "transparente" entre la sociedad de los honrados y la sociedad de los bajos fondos por medio de un truco genial: las escenas retrospectivas, provocadas por la memoria de un amor "imposible" y ahora perdido, están narradas desde el otro lado de la vidriera de un café que se llama Ambos Mundos. Una rara pero impresionante mezcla de sentimentalidad, sordidez, y desilusión que se destaca por la vitalidad de su prosa y la inexorable angustia de su cosmovisión.

"Por Tacuara conocí los prostíbulos más espantosos de provincias. Aquellos en que la pieza no tiene cama, sino un jergón de chala tirado en el suelo de ladrillos, y mujeres con labios perforados de chancros sifilíticos. He comido sopa de locro y he bailado tangos más siniestros que agonías en las salas tan inmensas como cuadras de un cuartel. Había allí bancos de madera sin cepillar y en los rincones negras sosteniendo con un brazo a un recién nacido a quien amamantaban con un pecho, mientras que para no perder tiempo con la mano libre le desprendían los pantalones a un ebrio rijoso" (22).

Fuente: Las fieras: Antología del género policial en la Argentina (selección y prólogo de Ricardo Piglia). Buenos Aires: Alfaguara, 1999, 17-32. O véase el cuento en línea aquí.

miércoles, 8 de julio de 2009

La pesquisa

La pesquisa (Seix Barral, 2007)
por Juan José Saer
Francia, 1994

Cuatro años después de su muerte en 2005, Juan José Saer se está convertiendo en uno de mis autores argentinos preferidos. Con La pesquisa (dedicada a Ricardo Piglia y subtítulada "novela policial"), Saer ha escrito una especie de novela policial falsa que satisface en muchos niveles. El hilo narrativo principal, por ejemplo, se trata de un asesino en serie que especializa en asesinar y torturar a las ancianas de dos arrondissements parisienses. Aunque el tema es bastante malsano, lo que te engancha es que la violencia de la historia funciona como el punto de partida de una estupenda reflexión sobre el crimen y el castigo, la locura y la salud mental, y la amistad y la traición.

Interesantemente, la pesquisa del comisario Morvan ambientada en Francia llama la atención a otra aún más llamativa ambientada en Argentina. En el segundo de los tres capítulos, el lector sabe que el relato sobre los crímenes en París se narra por un tal Pichón Garay a dos comensales suyos. Pichón, un argentino que ha vivido en Europa durante los últimos veinte años, ha regresado a su región natal (una ciudad cerca del río Colastiné en la provincia de Santa Fe) para vender la casa de familia después de la muerte de su madre y para ponerse en contacto con los dos o tres amigos de su juventud que todavía quedan en la ciudad. Sin querer anticiparme demasiado, digamos que la estadía de Pichón nos ofrece dos ramos narrativos adicionales: uno sobre la identidad del autor de un manuscrito encontrado entre los papeles de un poeta muerto y otro sobre el destino trágico del hermano gemelo de Pichón, apodado el Gato.

Aunque el misterio literario (¿quién escribió el dactilograma que se llama En las tiendas griegas?) parecería ser el asunto menos interesante de todos dentro del esquema del libro, está vínculado a la otra materia por razónes políticas tanto por razónes filosóficas. Resulta que el Gato, su amante Elisa, y el poeta muerto Washington todos desaparecieron sin dejar rastro hace ocho años en los tiempos "de terror y de violencia" en Argentina (77). Mientras que Pichón no habla del asunto durante la cena con sus amigos, la sombra de aquellos tiempos anteriores y el evitar de una conversación sobre el tema aquí hacen hincapié en una pesquisa que no será realizada. Un libro impresionante, escrito con una prosa nítida y un pesimismo profundo sino lírico. (http://www.editorialplaneta.com/)

"Alzando la cabeza, Pichón ha podido ver, en un cielo todavía claro, donde los últimos vestigios violetas habían cedido bajo el azul generalizado, las primeras estrellas. En un fulgor instantáneo --el rumor del agua, más nítido que durante el trayecto porque el motor se había detenido revelando la tranquilidad de la noche, contribuyó sin duda a su clarividencia repentina-- ha entendido por qué, a pesar de su buena voluntad, de sus esfuerzos incluso, desde que llegó de París después de tantos años de ausencia, su lugar natal no le ha producido ninguna emoción: porque ahora es al fin un adulto, y ser adulto significa justamente haber llegado a entender que no es en la tierra natal donde se ha nacido, sino en un lugar más grande, más neutro, ni amigo ni enemigo, desconocido, al que nadié podría llamar suyo y que no estimula el afecto sino la extrañeza, un hogar que no es ni espacial ni geográfico, ni siquiera verbal, sino más bien, y hasta donde esas palabras puedan seguir significando algo, físico, químico, biológico, cósmico, y del lo que lo invisible y lo visible, desde las yemas de los dedos hasta el universo estrellado, o lo que puede llegar a saberse sobre lo invisible y lo visible, forman parte, y que ese conjunto que incluye hasta los bordes mismos de lo inconcebible, no es en realidad su patria sino su prisión, abandonada y cerrada ella misma desde el exterior --la oscuridad desmesurada que errabundea, ígnea y gélida a la vez, al abrigo no únicamente de los sentidos, sino también de la emoción, de la nostalgia y del pensamiento". (La pesquisa, 84-85)
*
The Investigation (Serpent's Tail, 1999)
by Juan José Saer (translated by Helen Lane)
France, 1994

Four years after his death in 2005, Juan José Saer is rapidly becoming one of my favorite Argentinean authors. With The Investigation (a novel dedicated to Ricardo Piglia and subtitled "a detective story" in the Spanish language edition), Saer has written a sort of fake detective story that's satisfying on multiple levels. The main narrative, for example, concerns a serial killer who specializes in torturing and killing little old ladies in two Parisian arrondissements. Although the subject matter is undeniably morbid, what's arresting here is that the story's violence serves as a point of departure for a stupendous meditation on crime and punishment, madness and mental health, and friendship and betrayal.

Interestingly, Commissioner Morvan's investigation set in France calls attention to an even more compelling investigation set in Argentina. In the second of the three chapters, the reader learns that the story about the crimes in Paris is being narrated by one Pichón Garay to two dinner guests of his. Pichón, an Argentinean who has lived in Paris for the last twenty years, has returned to the region where he grew up (a city close to the Colastiné River in Argentina's Santa Fe province) to sell his family's house after the death of his mother and to restablish contact with the two or three friends from his youth that still remain in the city. Without wanting to jump ahead of myself too much, suffice it to say that Pichon's stay in the area causes the narrative to branch off into two additional directions: one having to do with the authorship of a manuscript found among a dead poet's papers, the other one having to do with the tragic fate of Pichón's twin brother, nicknamed "el Gato."

Although the literary mystery (who wrote the dactylogram called In the Greek Tents?) would seem to be the least interesting aspect of all within the scheme of the work, it's linked to the other subject matter as much for political as philosophical reasons. It turns out that el Gato, his lover Elisa, and the dead poet Washington all disappeared without a trace eight years earlier during Argentina's "times of terror and violence" (68). While Pichón doesn't speak of the matter during the dinner with his friends, the shadow of the earlier times and his avoidance of a discussion on the subject here emphasize an investigation that won't be pursued. An impressive book, noteworthy both for its spotless prose and its profound but lyrical pessimism. (http://www.serpentstail.com/)

"Raising his head, [Pichón] has been able to see, in a sky still bright, where the last violet traces had given way beneath the generalized blue, the first stars. In an instantaneous flash--the sound of the water, more distinct than during the boat trip because the motor had stopped, revealing the quiet of the night, no doubt contributed to his sudden clairvoyance--he has understood why, despite his good will, his efforts even, since his arrival from Paris after so many years of absence, his birthplace has produced no emotion in him: because he is at last an adult, and to be an adult means, precisely, having reached the point of understanding that it is not in one's native land that one has been born, but in a larger, more neutral place, neither friend nor enemy, unknown, which no one could call his own and which does not give rise to affection but, rather, to strangeness, a home that is not spatial or geographical, or even verbal, but rather, and insofar as those words can continue to mean something, physical, chemical, biological, cosmic, and of which the invisible and the visible, from one's fingertips to the starry universe, or what can ultimately be known about the invisible and the visible, form a part, and that that whole which includes even the very limits of the inconceivable, is not in reality his homeland but his prison, itself abandoned and locked from the outside--the boundless darkness that wanders, at once glacial and igneous, beyond the reach not only of the senses, but also of emotion, of nostalgia and of thought."
(The Investigation, 76-77 [translated by Helen Lane])

Juan José Saer y el río Paraná

viernes, 12 de junio de 2009

Operación Masacre

Operación Masacre (Ediciones de la Flor, 2008)
por Rodolfo Walsh
Argentina, 1957 y 1972

"Espero que no se me critique el creer en un libro --aunque sea escrito por mí-- cuando son tantos más los que creen en las metralletas". Operación Masacre, p. 195

En esta obra clásica del periodismo de investigación, Rodolfo Walsh cuenta la historia trágica de un grupo de argentinos que, erróneamente acusado de tomar parte en la sublevación del 9 de junio de 1956, enfrentó la muerte por pelotón de ejecución la mañana siguiente. Contra todas las leyes del país, estos hombres no recibieron un juicio por jurado. Para colmo de desgracias, la única culpa de la mayoría de los hombres fue de estar en el lugar equivocado a la hora equivocada. No tenían nada que ver con la rebelión. Milagrosamente, había siete sobrevivientes de la carnicería, cado uno con su propia historia. Casi inventando el género de la llamada "novela de no ficción" (notáse que A sangre fría de Truman Capote no sería publicado hasta nueve años más tarde), Walsh juega con la estructura de una novela policial al mismo tiempo que escribe con la energía de una novela de intrigas. El resultado es que su narración de los acontecimientos conlleva una inmediatez absorbente. Más que todo, Walsh arde con la cólera e indignación de uno que se siente traicionado por la injusticia y las mentiras de su propio gobierno, de uno que se siente movilizado para atestar la verdad sobre un crimen estatal contra el pueblo argentino. Aunque no es una obra con un final feliz, Operación Masacre ya refleja la valentía y la dignidad de un ser humano solitario frente a la cobardía y la barbarie de un gobierno entero. Por cierto, es un libro que merece su fama. (http://www.edicionesdelaflor.com.ar/)
*
Operación Masacre [Operation: Massacre] (Ediciones de la Flor, 2008)
by Rodolfo Walsh
Argentina, 1957 & 1972

"I hope I'm not criticized for believing in a book--even one written by me--when there are so many more people out there who put their faith in machine guns." Operación Masacre, p. 195

In this classic work of investigative journalism, Rodolfo Walsh relates the tragic story of a group of Argentineans who, erroneously accused of taking part in an uprising against the government on the night of June 10, 1956, faced a death by firing squad early the following morning. Against all the laws of the land, the men failed to receive a trial by jury. To make matters worse, the only misdeed of the majority of the men involved was that of being found in the wrong place at the wrong time. They didn't have anything at all to do with the rebellion. Miraculously, there were seven survivors of the carnage, each one with his own story. Practically inventing the genre of the so-called "nonfiction novel" (note that Truman Capote's In Cold Blood wouldn't be published till nine years later), Walsh plays with the form of the detective novel at the same time as he captures all the energy of a conventional thriller. The result is a narrative that's completely gripping. Above all else, Walsh burns with the anger and indignation of someone who feels betrayed by the injustice and lies of his own government, of someone who finds himself driven to tell the truth about a crime of state perpetrated against the Argentinean people. Although it's not a work with a happy ending, Operación Masacre still reflects the bravery and dignity of a lone human being standing face to face against the cowardice and savagery of an entire government. By all means, it's a work that's certainly deserving of its reputation. (http://www.edicionesdelaflor.com.ar/)

Rodolfo Walsh

Rodolfo Walsh "desapareció" en 1977, la víctima de otra pandilla de tiranos argentinos. Un día antes de su muerte, había enviado una "Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar" a varios periódicos domésticos e internacionales, hablando en contra de la ilegitimidad de los militares./Rodolfo Walsh "disappeared" in 1977, the victim of another gang of Argentinean tyrants. The day before his death, he had sent a missive entitled "Open Letter from a Writer to the Military Junta" to various domestic and international newspapers, denouncing the illegitimacy of the military leaders' rule.

Epílogo: Victoria Ginzberg, "Jaque mate a los asesinos de Walsh"

viernes, 29 de mayo de 2009

Respiración artificial


Respiración artificial (Anagrama, 2008)
por Ricardo Piglia
Argentina, 1980

"¿Hay una historia?" (Respiración artificial, p. 13)

¡Qué librazo! Escrita y publicada en plena dictadura militar, Respiración artificial hace frente al problema de "cómo narrar los eventos reales" (19) por desafiar al lector a que lea entre líneas para comprender todo lo que pasa dentro de la novela. Aunque un resumen del argumento va a ser inadecuado en cuanto a la originalidad y la riqueza de la obra, lo esencial tiene que ver con la correspondencia a larga distancia entre un tal Emilio Renzi, un novelista apolítico de la capital, y su tío Marcelo Maggi, un historiador con simpatías izquierdistas que vive en provincias. Cuando éste desaparece sin motivo, la historia familiar se convierte en otra cosa enteramente: la búsqueda de respuestas en un mundo donde el libro en que trabajaba Maggi, una biografía sobre Enrique Ossorio (el controvertido "traidor" y "patriota" del siglo XIX argentino), parece sacar a luz a todos los males de la llamada "realidad nacional" del presente. Si este esboso mío te parece un poco seco o pesado, no te preocupes. La pura verdad es que Piglia te engancha con su audacidad narrativa (un texto que se revela como un híbrido de la novela epistolar, la novela policíaca, y una obra de crítica literaria que es sumamente provocadora), un estilo elíptico, y un reparto maravilloso que a veces parece anticipar a los personajes de Bolaño y Vila-Matas con sus debates desenfrenados sobre la literatura y la vida (Arlt contra Borges, Joyce contra Kafka, etc.). En resumen, ¡un libro de puta madre! (http://www.anagrama-ed.es/)
*
Artificial Respiration (Duke University Press, 1994)
by Ricardo Piglia (translated from the Spanish by Daniel Balderston)
Argentina, 1980

"Is there a story?" (Artificial Respiration, p. 11)

Wow, what a book! Written and published during the middle of Argentina's military dictatorship, Artificial Respiration (Respiración artificial) bravely takes on the problem of "how to narrate real events" (17) by challenging the reader to read between the lines to understand all that's going on within the confines of the novel. Although any summary of the work will fail to do justice to its originality and richness, a skeletal outline of the plot has to do with the long-distance correspondence between Emilio Renzi, an apolitical novelist from Buenos Aires, and his uncle, Marcelo Maggi, a historian with leftist sympathies who lives out in the provinces. When the latter disappears for no apparent reason, the family drama morphs into something else entirely: the search for answers in a world where the book that Maggi has been working on, a biography of the controversial 19th-century Argentinean "traitor" and "patriot" Enrique Ossorio, may shed all too much light on the horrors of the so-called "national reality" of the present. If this sounds like dry and tedious reading, not to worry. Piglia hooks you in with his narrative audacity (a text that reads like an epistolary novel, a detective story, and a provocative piece of literary criticism all rolled into one), an elliptical style, and a marvelous cast of characters that sometimes seems to anticipate the creations of Bolaño and Vila-Matas with their delirious debates about literature and life (Arlt vs. Borges, Joyce vs. Kafka, etc.). In short, a great fucking book! (http://www.dukeupress.edu/)

Ricardo Piglia

sábado, 29 de noviembre de 2008

La sinagoga de los iconoclastas


La sinagoga de los iconoclastas [La sinagoga degli iconoclasti] (1999 libro de bolsillo)
por J. Rodolfo Wilcock
Italia, 1972
ISBN 84-339-3009-5

Leí este libro para un curso sobre la literatura latinoamericana después del boom, pero no estoy seguro todavía si es una novela, un libro de cuentos, o qué. Ningún problema. Wilcock, un argentino que se trasladó a Italia cuando tenía unos treinta años, ha escrito algo que se parece a un museo zoológico de locos, soñadores, y otros fracasos humanos. Aunque no puedo decir si Sinagoga es el eslabón perdido entre Borges (Historia universal de la infamia) y Bolaño (La literatura nazi en América) hasta que lea las otras dos obras bajo consideración, agradezco la audacia y la idiosincrasia de la visión de Wilcock. En vez de un hilo narrativo "normal", dentro de estas páginas hay 35 biografías más o menos inventadas. Aunque todas no son igualmente interesantes, la inmensa mayoría de ellas contiene momentos de genialidad y un mordaz sentido del humor. Véase la entrada sobre Aaron Rosenblum, el utopista que quiso "devolver el mundo a 1580" (p. 23), o la entrada sobre John O. Kinnaman, el excavador que visitó Sodoma en busca del féretro de la mujer de Lot pero sólo encontró "una cantidad considerable de columnas y pirámides de sal" y la casa de Abraham con su nombre grabada en la superficie de una piedra (p. 87), para dos ejemplos que son atípicamente "típicos". Divertido.
  • Wilcock, J. Rodolfo. La sinagoga de los iconoclastas. Barcelona: Editorial Anagrama, 1999.
J. Rodolfo Wilcock

La Nación (BsAs) tiene dos artículos interesantes sobre Wilcock:

viernes, 21 de noviembre de 2008

Juan José Saer, una vez más

Luego de leer Cicatrices de Juan José Saer, decidí informarme sobre el escritor santafesino. Si pueden recomendarme otro libro suyo que les haya gustado, lo tomaré en cuenta. Mientras tanto, aquí les comparto tres artículos relacionados de gran interés saeriano.

martes, 18 de noviembre de 2008

Cicatrices

Cicatrices (2007 libro de bolsillo)
por Juan José Saer
Argentina, 1969
ISBN 978-950-731-375-2
  • "Hablan de vicios solitarios, y de vicios que no lo son. Todos los vicios son solitarios. Todos los vicios necesitan de la soledad para ser ejercidos. Asaltan en soledad. Y al mismo tiempo, son también un pretexto para la soledad. No digo que un vicio sea malo. Nunca puede ser tan malo como una virtud, trabajo, castidad, obediencia, etcétera. Digo sencillamente cómo es y de qué se trata". (Cicatrices, p. 138-139)
En este triunfo de la narrativa posboom, el argentino Juan José Saer ha logrado escribir una novela que es innovadora y entretenida a la vez. En el primer de mayo, un tal Luis Fiore asesina a su mujer con dos tiros de escopeta. ¿Qué motivo habrá tenido? El texto intenta explicarlo por medio de cuatro episodios relacionados, todos narrados en primera persona. El joven alcohólico Ángel, empleado de un diario y lector entusiasta de El largo adiós de Raymond Chandler, empieza las oraciones en un capítulo titulado "Febrero, marzo, abril, mayo, junio". El jugador Sergio ("Marzo, abril, mayo") y el juez Ernesto ("Abril, mayo") siguen, llamando la atención a sus propios problemas y fracasos con referencias literarias a Dostoievski y Oscar Wilde. Al final de la obra ("Mayo"), el asesino él mismo habla sin la menor señal de remordimiento o vergüenza: sólo cansancio. Aunque Cicatrices juega con la expectativa que el último relato va a poner en orden todas las preguntas y respuestas sobre el homicidio, Saer rechaza una solución sencilla a favor de un desenlace con más complejidad e incluso caos de lo que se esperaba. Genial. (http://www.editorialplaneta.com.ar/)

Juan José Saer

(Note to other Orbis Terrarum Challenge readers: Although there's a French translation of Cicatrices available, to my knowledge there's no English version of it as yet. Sorry. )

miércoles, 6 de febrero de 2008

El enigma de París

El enigma de París
Pablo De Santis
Planeta, 2007

"En las funciones de la ópera o en cualquier obra teatral, sea esta ligera o profunda, se observa siempre el mismo fenómeno: los primeros espectadores dejan la sala entre charlas y risas, y están apurados por abandonar el mundo de la ficción y reencontrarse con el mundo verdadero, con el que se sienten en armonía. Los últimos, en cambio, necesitan ser expulsados por los acomodadores o las luces de la sala o el silencio que sucede a los aplausos; si fuera por ellos, se quedarían a vivir en el mundo imaginario que se les propone la función".

Aunque yo pertenezco a esta segunda clase de espectadores, tengo que confesar que este libro me decepcionó un poco. Mientras que el argentino de Santis es un buen cuentista capaz de hacer comentarios maravillosos como los de arriba, el "enigma" central de su argumento no es nada particularmente excepcional--un problema dado que el libro se presenta como una novela de intrigas. La trama tiene que ver con una serie de asesinatos en París y en Buenos Aires en 1889, el año de la famosa Exposición Universal y del debú de la Tour Eiffel, pero no hay una sensación realista de las ciudades bajo consideración. Si sólo buscas una novela de detectives para leer en los cafés, supongo que vale la pena de pasar tiempo con este Enigma. Si quieres más, cuidado. Me agradó, pero no fue espectacular. (Editorial Planeta, S.A./Diagonal, 662-664, 08034 Barcelona [España] y/o Editorial Planeta Colombiana, S.A./Calle 73, #7-60/Bogotá [Colombia])