por Roberto Bolaño
España, 1996
SILVIO SALVÁTICO
Buenos Aires, 1901-Buenos Aires, 1994
Entre sus propuestas juveniles se cuenta la reinstauración de la Inquisición, los castigos corporales públicos, la guerra permanente ya sea contra los chilenos o contra los paraguayos o bolivianos como una forma de gimnasia nacional, la poligamia masculina, el exterminio de los indios para evitar una mayor contaminación de la raza argentina, el recorte de los derechos de los ciudadanos de origen judío, la emigración masiva procedente de los países escandinavios para aclarar progresivamente la epidermis nacional oscurecida después de años de promiscuidad hispano-indígena, la concesión de becas literarias a perpetuidad, la exención impositiva a los artistas, la creación de la mayor fuerza aérea de Sudamérica, la colonización de la Antártida, la edificación de nuevas ciudades en la Patagonia.
Fue un jugador de fútbol y futurista.
ANDRÉS CEPEDA CEPEDA,
llamado el Doncel
Arequipa, 1940-Arequipa, 1986
Entre los adjetivos de sus críticos destaquemos los siguientes: paleonazi, tarado, abanderado de la burguesía, títere del capitalismo, agente del CIA, poetastro de intenciones cretinizantes, plagiario de Eguren, plagiario de Salazar, plagiario de Saint-John Perse (acusación esta sostenida por un jovencísimo poeta de san Marcos y que a su vez desató otra polémica entre seguidores y detractores en el ámbito universitario), esbirra de cloacas, profeta de baratillo, violador de la lengua española, versificador de intenciones satánicas, producto de la educación de provincia, rastacuero, cholo alucinado, etc., etc.
ANDRÉS CEPEDA CEPEDA,
llamado el Doncel
Arequipa, 1940-Arequipa, 1986
Entre los adjetivos de sus críticos destaquemos los siguientes: paleonazi, tarado, abanderado de la burguesía, títere del capitalismo, agente del CIA, poetastro de intenciones cretinizantes, plagiario de Eguren, plagiario de Salazar, plagiario de Saint-John Perse (acusación esta sostenida por un jovencísimo poeta de san Marcos y que a su vez desató otra polémica entre seguidores y detractores en el ámbito universitario), esbirra de cloacas, profeta de baratillo, violador de la lengua española, versificador de intenciones satánicas, producto de la educación de provincia, rastacuero, cholo alucinado, etc., etc.
(La literatura nazi en América, 57 y 79-80)
Aunque tuve muchas dificultades en encontrarlo, ¡$50 después puedo decirles con toda certeza que La literatura nazi en América va a ser uno de los mejores libros de mi año! Una "novela" rara en la tradición de las Vies imaginaires [Vidas imaginarias] (1896) de Marcel Schwob, la Historia universal de la infamia (1935) de Borges, y La sinagoga degli iconoclasti [La sinogaga de los iconoclastas] (1972) de J. Rodolfo Wilcock, esta jodidamente divertida obra se parece mucho a un diccionario biográfico dedicado a las vidas y obras de varios derechistas, locos, y derechistas locos de la América filo-nazi. Sorprendemente, este tema sórdido y deprimente parece haber abierta la puerta a Bolaño para escribir el libro quizá lo más chistoso y lo más más cáustico de todos sus libros. Si la idea de una novela escrita como una enciclopedia de monstruos y basura humana parece un poco rara, no te preocupes. Bolaño llena sus páginas acá con un catálago de personajes inolvidables (por ejemplo, el haitiano Max Mirebalais, "alias Max Kasimir, Max von Hauptmann, Max le Gueule, Jacques Artibonito", el plagio en serie a veces conocido como "el Pessoa bizarro del Caribe" [140]) y con una variedad de obras (Diálago con Hermann Goering en el Infierno, del poeta venezolano Franz Zwickau), pensamientos ("El único sistema político en el que creo a ojos cerrados, dice [la mexicana Irma Carrasco: Puebla, México, 1910-México, D.F. 1966] en una entrevista a la revista Labores de Casa, es el teocrático, aunque el generalísimo Franco tampoco lo está haciendo tan mal") y editoriales (mi favorito: El Cuarto Reich Argentino) igualmente inolvidables. Aunque todo el mundo que le gusta una parodia virulenta junto a su "criticismo literario" podría disfrutar del inventivo de la escritura, los hinchas de Bolaño van a encontrar placeres particulares acá. Entre el elenco de personajes, por ejemplo, se destaca la presencia del general del ejército rumano, Eugenio Entrescu, "al que crucificaron sus propios soldados en 1944", y del chileno Carlos Ramírez Hoffman, el asesino multiple y pilota de poemas en el cielo de una obra bolañesca más sobria, de las novelas 2666 y Estrella distante. Bolaño mismo aparece como un personaje en la última biografia de La literatura nazi en América, "Ramírez Hoffman, el Ínfame" (a casi 30 páginas, el capítulo más largo del libro pero en realidad una versión condensada de los eventos de la novela corta Estrella distante), en un momento en cual la intersección entre la literatura y la realidad en la novela llama la atención a las sombras de las dictaduras militares latinoamericanas del siglo pasado. Si es imposible ignorar la sugerencia que los nazis de verdad caminan entre nosotros y entre los monstruos inocuos que solo identifican con los nazi, también es difícil explicar cómo un libro tan escalofriante en algunos respectos puede ser tan enormemente cómico a la vez. Para mí, casi una obra perfecta. Para ti, ¿quien sabe? ¡Espectacular! (http://www.seix-barral.es/)
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Nazi Literature in the Americas [La literatura nazi en América] (New Directions, 2009)
by Roberto Bolaño (translated from the Spanish by Chris Andrews)
Spain, 1996
SILVIO SALVÁTICO
Buenos Aires, 1901-Buenos Aires, 1994
As a young man Salvático advocated, among other things, the re-establishment of the Inquisition; corporal punishment in public; a permanent war against the Chileans, the Paraguayans, or the Bolivians as a kind of gymnastics for the nation; polygamy; the extermination of the Indians to prevent further contamination of the Argentinean race; curtailing the rights of any citizen with Jewish blood; a massive influx of migrants from the Scandinavian countries in order to effect a progressive lightening of the national skin color, darkened by years of promiscuity with the indigenous population; life-long writer's grants; the abolition of tax on artists' incomes; the creation of the largest Air Force in South America; the colonization of Antarctica; and the building of new cities in Patagonia.
He was a soccer player and a Futurist.
ANDRÉS CEPEDA CEPEDA,
known as The Page
Arequipa, 1940-Arequipa, 1986
Among the expressions employed [by his critics] were the following: prehistoric Nazi, moron, champion of the bourgeoisie, puppet of capitalism, CIA agent, poetaster intent on debasing public taste, plagiarist (he was accused of copying Eguren, Salazar Bondy, and Saint-John Perse, in the last case by a very young poet from San Marcos, whose accusation sparked another polemic opposing academic followers and detractors of Saint-John Perse), gutter thug, cut-rate prophet, rapist of the Spanish language, satanically inspired versifier, product of a provincial education, upstart, delirious half-blood, etc., etc.
(Nazi Literature in the Americas [translated by Chris Andrews], 47 & 69-70)
Although I had a hard time finding a copy of it in Spanish, $50 later I can tell you with all certainty that the Spanish language version of Nazi Literature in the Americas is going to be one of my favorite books of the year! A strange "novel" in the tradition of Marcel Schwob's 1896 Vies imaginaires [Imaginary Lives], Borges' 1935 Historia universal de la infamia [A Universal History of Iniquity], and J. Rodolfo Wilcock's 1972 La sinagoga degli iconoclasti [The Temple of Iconoclasts], this fucking amazingly entertaining work resembles nothing so much as a biographical encyclopedia devoted to the lives and works of various right-wingers, nutjobs, and right-wing nutjobs from the Nazi-loving fringes of the Americas. Surprisingly, this sordid and depressing theme seems to have opened up the creative floodgates for Bolaño to write what might have been his funniest, most caustic book ever. If the idea of a novel written as an encyclopedia of freaks and human flotsam and jetsam seems a little dubious to you, not to worry. Bolaño has peopled his pages with a full supply of unforgettable characters here (for example, the Haitian Max Mirebalais, "alias Max Kasimir, Max von Hauptman, Max le Gueule, Jacques Artibonito," the serial plagiarizer sometimes known as "the Caribbean's bizarre answer to Pessoa" [127 & 130]), not to mention the variety of equally memorable titles of works (the Venezuelan poet Franz Zwickau's "A Dialogue with Hermann Goering in Hell"), stray thoughts ("'The only political system in which I have complete confidence,' [the Mexican Irma Carrasco: Puebla, Mexico, 1910-Mexico City, Mexico, 1966] told an interviewer for the women's magazine Housework, 'is theocracy, although Generalísimo Franco is doing a pretty good job too'") and publishing houses (my favorite: The Fourth Reich in Argentina) included. Although the creativity of the writing should appeal to anyone who can appreciate a nice, vicious parody to enjoy alongside their "literary criticism," hardcore Bolaño fans will find a couple of particularly nice surprises in store. Among the colorful cast of characters, for example, Romanian army general Eugenio Entrescu, "crucified by his own soldiers in 1944," and the Chilean Carlos Ramírez Hoffman, the serial killer and skywriting pilot villain of a much grimmer Bolaño work, will stand out to those familiar with their appearances in the novels 2666 and Distant Star. Bolaño himself appears as a character in Nazi Literature in the Americas' final biographical entry, "The Infamous Ramírez Hoffman" (at nearly 30 pages, the longest chapter here by far but actually a condensed version of the events narrated in Distant Star), highlighting a tense moment in which the intersection between literature and reality in the novel suddenly shifts to recall the shadows of the Latin American military dictatorships of the last century. If it's difficult to ignore the implication that the real Nazis live and breathe among us amidst the mostly harmless freaks who only identify with them, it's also sort of tough to explain how a work so chilling in some regards can be so enormously funny at one and the same time. For me, almost a perfect work. For you, who knows? Killer. (http://www.ndpublishing.com/)








