domingo, 15 de agosto de 2010

El desbarrancadero

El desbarrancadero (Alfaguara, 2004)
por Fernando Vallejo
México, 2001

Pasé.  Descargué la maleta en el piso y entonces vi a la Muerte en la escalera, instalada allí la puta perra con su sonrisita inefable, en el primer escalón.  Había vuelto.  Si por lo menos fuera por mí...  ¡Qué va!  A este su servidor (suyo de usted, no de ella) le tiene respeto.  Me ve y se aparta, como cuando se tropezaban los haitianos en la calle con Duvalier.
--No voy a subir, señora, no vine a verla.  Como la Loca, trato de no subir ni bajar escaleras y andar siempre en plano.  Y mientras vuelvo cuídese y me cuida de paso la maleta, que en este país de ladrones en un descuido le roban a uno los calzoncillos y a la Muerte la hoz.
(El desbarrancadero, 12-13)

No pienso que podría leer más que uno o dos libros al año escritos por Fernando Vallejo.  El autor, nacido en Colombia y radicado en México, es demasiado cínico, amargo, e hiperbólico para leerlo con frecuencia.  Al mismo tiempo, ¡guau!, qué prosista.  Es tan cínico, amargo, e hiperbólico que me hace reírme abiertamente con frecuencia.  Como un hijo ilegítimo de Lautréamont o algo por el estilo.  En todo caso, decidí de leer El desbarrancadero después de disfrutar de La Virgen de los Sicarios (1994) en el año pasado.  Tengo entendido que la obra más reciente, ganadora del Premio Rómulo Gallegos 2003, es una suerte de novela autiobiográfica.  Aunque yo no sé si la frontera entre la realidad y la ficción esté trazada con toda claridad, la "novela" tiene que ver con la muerte del hermano de Vallejo, Darío, de SIDA hace unos años (se ven los niños Darío, a la izquierda, y Fernando en la foto de la tapa arriba).  También se trata de la muerte en términos más generales.  Además, nos ofrece un retrato de la vida de una familia colombiana que podría ser campeones del mundo en cuanto a la disfunción.  A pesar de la materia deprimente, me gustó.  Mientras que Vallejo sigue siendo un crack en cuanto a la injuria y un grosso en cuanto a la diatriba, pienso que la obra me impactó menos por el sarcasmo y más porque la rabia del narrador (Fernando como sí mismo) y el cariño que tenía por su hermano me parecieron auténticos.  Además de este sabor de autenticidad, también me impresionó el atrevimiento del novelista en eligir a la Muerte como un personaje.  Aunque sospecho que Vallejo sea demasiado vitriólico para la mayoría de los lectores de este blog, yo diría que este memento mori suyo ya merece su atención.  Por cierto, recomendado.  (http://www.alfaguara.com.ar/)
*
El desbarrancadero (Alfaguara, 2004)
by Fernando Vallejo
Mexico, 2001

I went in.  I set my suitcase on the ground and then I saw Death, the bitch with her ineffable little smile, settled down on the first step of the staircase.  She had returned.  If it were only for me...  Come on!  She respects me, your humble servant.  She sees me and she moves aside, like when the Haitians used to bump into Duvalier on the streets.
"I'm not going upstairs, señora, I didn't come to see her.  And like the Loca, I try not to go up or down staircases and to keep my feet on level ground.  So until I come back, take care of yourself, and by the way, keep an eye on my suitcase because in this country of thieves they'll steal the shorts off a guy and the sickle from Death when least expected."
(El desbarrancadero, 12-13, my translation)

I don't think that I could read more than one or two books a year by Fernando Vallejo.  The author, born in Colombia and now living in Mexico, is too cynical, too bitter, and too hyperbolic to read with any frequency.  That being said, wow, what a master of prose!  He's so cynical, so bitter, and so hyperbolic that he makes me laugh out loud extremely frequently.  Like a bastard child of Lautréamont or something like that.  In any event, I decided to read El desbarrancadero [The Precipice, not yet available in an English translation) after 1994's La Virgen de los Sicarios [Our Lady of the Assassins] turned out to be one of my favorite books read last year.  I understand that this more recent work, winner of the 2003 Rómulo Gallegos Prize, is an autobiographical novel of sorts.  Although I don't know if the boundary between the fiction and the reality is marked out all that clearly, the "novel" has to do with the death of Vallejo's brother Darío from AIDS some years back (note: Darío, on the left, and Fernando are the two kids on the cover photo above).  It's also about death in much more general terms.  In addition, it offers up a family portrait of a Colombian household that could have been the world champions of dysfunctional families.  In spite of the depressing subject matter, I liked this book quite a lot.  While Vallejo (writing in first person as the narrator) continues to stand out as an all-star of insults and diatribes, I think I was moved less by the sarcasm and more by the fact that his affection for his brother and his rage at his helplessness seemed genuine here.  In addition to this feeling of authenticity, I was also impressed by the novelist's daring in his choice of  Death as a character.  Although I suspect that Vallejo's way too vitriolic to appeal to most readers of this blog, I'd still say that this memento mori of his deserves your full consideration should it ever be translated.  Without a doubt, recommended.  (http://www.alfaguara.com.ar/)

Fernando Vallejo

Entonces volví de golpe a mi cuarto de esa lejana casa o manicomio del barrio de Laureles y una vez más vi a mi señora la Muerte, observándome con curiosidad lujuriosa desde el cielorraso manchado por las filtraciones de la lluvia.
--I love you --me dijo.
--¿De veras, mamita? --le pregunté.
Asintió con la cabeza y no dijo más....
*
Then I unexpectedly returned to my room in that faraway house or insane asylum in the barrio of Laureles and saw my Lady Death one more time, observing me with lewd curiosity from the ceiling stained by the leakage from the rain.
"I love you," she told me.
"Really, mamita?" I asked her.
She nodded yes and didn't say anything more...
(El desbarrancadero, 194 [plus my translation])

9 comentarios:

  1. This sounds a very "dark" book - I have heard of Vallejo but have never read anything by him. Thanks for an interesting review. I look forward to reading more of your thoughts about Don Quixote

    ResponderEliminar
  2. *Tom: Thanks! Although I can see why others might be put off by him, I'd say that both Vallejo novels I've read fit into the "dark but extremely rewarding reading" categories. He's an excellent writer in any event. Cheers!

    ResponderEliminar
  3. It's an impressive feat when such a cynical/dark writer can also portray genuine love for another person and sincere reactions to his/her situation. I'll keep Vallejo in mind for a future in which I work to resuscitate my creaky Spanish skills (probably after France!). Thanks for the peek into his world & prose style. :-)

    ResponderEliminar
  4. *Emily: Ah, don't mention it! I'm quite convinced you would enjoy certain aspects of Vallejo's writing. Others, I'm not so sure. He'd make a good choice for Spanish practice, though, because he's definitely arresting and not particularly complicated in terms of style (which is not a knock, just so you know). For sure will want to try my third book by him within the next year or so.

    ResponderEliminar
  5. Hola, Richard!

    Ah! Fernando Vallejo: no apto para espíritus sensibles... Hace tiempo que no leo al colombiano. Por acá circula su último libro, El don de la vida, en cuya contratapa se lee lo siguiente:

    "—Pero dígame una cosa, maestro: ¿cuando usted dice «yo» en sus novelas es usted? —No, es un invento mío. Como yo. Yo también me inventé. Y aquí me tienen en estas bancas de viejos desocupados de este parque de mendigos y prostitutos hablando con el viento o con quien sea y al borde del negro abismo. "

    Creo que me lo voy a regalar para diciembre y estar a tono con las fiestas navideñas, jeje.

    Saludos,
    R.

    ResponderEliminar
  6. *R.: ¡Hola! y gracias por compartir tus planes navideños conmigo. ¡Qué idea genial! :D Me gusta lo que dices Vallejo sobre la contratapa, y a pesar de lo que escribí en mi post, ya estoy pensando en leer La puta de Babilonia antes del fin del año. ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  7. Está genial tu reseña, Richard, no me he animado a leer a Vallejo pero veo que este libro vale la pena.
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  8. Hola:
    Acabo de leer esta novela, y tienes toda la razón en lo que dices: no es lectura ni popular, ni que se pueda soportar durante mucho tiempo; pero reivindico también la cólera, la ira, como una de las voces literarias posibles (como Bernhardt, al que se le ha comparado; o como Bierce, en otro orden de cosas), y así lo recomiendo. Evidentemente no para aquellos que consideren a la literatura como una forma de endulzar la vida, o una puerta de evasión. Lo que distingue al gritón del escritor es el estilo, y Vallejo lo tiene; y tiene también derecho a gritar.
    Gracias por la reseña, y un saludo!

    ResponderEliminar
  9. *Andrómeda: ¡Hola! Lo siento la demora, pero ¡muchísimas gracias por el comentario! He disfrutado mis experencias con Vallejo, y quiero leer algo más por él dentro de poco. Es un escritor interesantísimo. ¡Saludos!

    *Lluís: ¡Hola, bon dia! y gracias por la visita (como con Andrómeda arriba, favor de perdonarme la demora en responderte). Me encanta todo lo que dices sobre el estilo y el valor de Vallejo y además tú me has inspirado a leer Bernhard con la comparación al colombiano (Bernhard siendo un autor que ha quedado "en el tintero" por un largo plazo). ¡Saludos!

    ResponderEliminar