sábado, 25 de julio de 2015

Trasfondo

Trasfondo (Adriana Hidalgo editora, 2012)
por Patricia Ratto
Argentina, 2012

Trasfondo, de Patricia Ratto, es una novela breve pero muy emocionante sobre la experiencia de Argentina durante la guerra de Malvinas.  A bordo de un submarino de combate argentino, un tal Ortega cuenta las peripecias de la tripulación; además del hecho de que todo está húmedo, hay problemas con la computadora de control tiro, a veces no se recibe señales en la pantalla de radar, y --probablemente lo peor de todo-- hay una tensión que continúa provocada por la falta de información.  "A veces me parece que alguien en tierra, cuando decide cuestiones como esta de la indumentaria o tantas otras, desde algún escritorio, se dedica a jodernos porque está aburrido, como si todos fuéramos parte de un gran chiste", Ortega explica en algún momento típico (19).  "Hoy no escuchamos radio", añade, "así que no sabemos nada de lo que pasa afuera" (65).  Aunque la prosa de Ratto es convincentemente realista a lo largo de la obra, el ambiente de Trasfondo saca provecha de un vaivén entre la realidad y la irrealidad y la sugerencia que el submarino argentino puede ser una especie de barco fantasma.  Quizás la mejor manera para hacer hincapié en el éxito de esta estrategia narrativa sea lo de poner en contraste la escena donde el submarino lanza dos torpedos destinados a barcos enemigos  --el primer torpedo no funciona y el segundo la pega a una frigata inglesa sin explotar-- con la explicación que el epígrafe de Borges al principio del libro  ("Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos") tiene que ver con la manera de narrar los acontecimientos de la obra tanto con el fracaso del país durante una guerra particularmente inútil.  En todo caso, una novela rebuena.

Patricia Ratto

Llaman otra vez a cubrir puestos de combate, la una y media de la madrugada, puta madre, dice Gómez junto a mí mientras se pone de pie y se alisa el overol húmedo y arrugado, ¿qué les pasa a los ingleses estos, no duermen nunca?, se queja mientras se aleja hacia el área de torpedos.  Aunque mis piernas se han vuelto insensibles, me incorporo --no sin cierta torpeza-- y me dirijo a sala de máquinas, ya están allí Soria, Torres y Albaredo, pero igual me quedo, Albaredo sale un rato, Soria y Torres se miran entre sí, uno barbado, el otro lampiño, desde adentro de sus chalecos salvavidas, parecen uno el reflejo del otro producido por un espejo imperfecto.  Albaredo regresa con paso sigiloso, volvió el rumor, explica susurrando; ¿qué rumor?, pregunta Soria también en voz muy baja pasándose la mano derecha por la cabeza; el mismo que se escuchaba antes de que tiráramos el torpedo, le responde Albaredo; pero ¿y entonces?, ¿estamos igual que antes?; no se sabe, pero no hay rumor de hélices así que capaz que es un banco de krill.  Y entonces un recuerdo se me cae encima como una avalancha: una vez, en el Piedrabuena, alguien encendió un reflector en la popa para pescar y el krill se vino hacia la luz, apareció ante la luz como floreciendo de la nada, no se veía, no se ve de diminuto que es, pero al encender el reflector en minutos pasamos a estar en medio de una mancha tan roja y espesa que parecía que lo habían apuñalado al buque y se estaba desangrando, lenta y festivamente, sobre el oscuro mar de esa noche sin luna.
(Trasfondo, 107-108)

2 comentarios:

  1. This sounds interesting (even through the less successful than usual prism of Google translate!). However it will require the services of a more proficient translator before I attempt the novel.

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    1. It's a shame that Google Translate is so erratic, Séamus, because the Trasfondo excerpt at the end of the post is a real tour de force and a fine intro to Ratto's style. The novel as a whole is very compelling; hopefully, it'll make its way into English some day.

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