por Alejandro Zambra
Chile, 2007
Una linda pero muy linda historia. Julián, un profesor de literatura en cuatro universidades de Santiago y un aspirante a novelista, es el marido de Verónica y el padrasto de Daniela. "Daniela no es su hija, pero a él le cuesta no pensarla como una hija", el narrador nos dice (13). Resulta que a veces el treintañero "distrae a la niña con 'La vida privada de los árboles', una serie de historias que ha inventado para hacerla dormir" (Ibid.). Una noche cuando Verónica tarda en regresar de su clase de dibujo, Julián cuenta otra historia de los arbolitos a Dani mientras él imagina lo peor acerca de la ausencia de su mujer. Verónica: "Si yo me muero no quiero que la niña viva con Fernando [su ex marido]. Prefiero que se quede contigo o con mi mamá" (65). Mediante un estilo moderado y una prosa preciosa y sutil a la vez, Zambra ha escrito una meditación sobre el arte de narrar y la fragilidad del amor y de los recuerdos de infancia que es enormemente agradable y conmovedora. Sobre Julián: "No quería, en verdad, escribir una novela; simplemente deseaba dar con una zona nebulosa y coherente donde amontonar los recuerdos. Quería meter la memoria en una bolsa y cargar esa bolsa hasta que el peso le estropeara la espalda" (47). Sobre la novela que Julián dedicó a Daniela y que ésta va a leerla como adulta: "Es una historia de amor, nada demasiado particular: dos personas construyen, con voluntad e inocencia, un mundo paralelo que, naturalmente, muy pronto se viene abajo. Es la historia de un amor mediocre, juvenil, en la que reconoce a su clase: departamentos estrechos, verdades a medias, automáticas frases de amor, cobardías, fanatismos, ilusiones perdidas y luego recuperadas --los bruscos cambios de destino de quienes suben y bajan y no se van y no se quedan. Palabras veloces, que anticipan una revelación que no llega" (103). Excelente. Me encantó.
Alejandro Zambra
P.S. to Spanish Lit Month 2015 Readers
Tony of Tony's Reading List has a review of The Private Lives of Trees here. For those who can't read Zambra in Spanish, suffice it to say that I agree with Tony that "it's a tempting proposition" to read all of the Chilean writer's translated works.


