miércoles, 8 de julio de 2009

La pesquisa

La pesquisa (Seix Barral, 2007)
por Juan José Saer
Francia, 1994

Cuatro años después de su muerte en 2005, Juan José Saer se está convertiendo en uno de mis autores argentinos preferidos. Con La pesquisa (dedicada a Ricardo Piglia y subtítulada "novela policial"), Saer ha escrito una especie de novela policial falsa que satisface en muchos niveles. El hilo narrativo principal, por ejemplo, se trata de un asesino en serie que especializa en asesinar y torturar a las ancianas de dos arrondissements parisienses. Aunque el tema es bastante malsano, lo que te engancha es que la violencia de la historia funciona como el punto de partida de una estupenda reflexión sobre el crimen y el castigo, la locura y la salud mental, y la amistad y la traición.

Interesantemente, la pesquisa del comisario Morvan ambientada en Francia llama la atención a otra aún más llamativa ambientada en Argentina. En el segundo de los tres capítulos, el lector sabe que el relato sobre los crímenes en París se narra por un tal Pichón Garay a dos comensales suyos. Pichón, un argentino que ha vivido en Europa durante los últimos veinte años, ha regresado a su región natal (una ciudad cerca del río Colastiné en la provincia de Santa Fe) para vender la casa de familia después de la muerte de su madre y para ponerse en contacto con los dos o tres amigos de su juventud que todavía quedan en la ciudad. Sin querer anticiparme demasiado, digamos que la estadía de Pichón nos ofrece dos ramos narrativos adicionales: uno sobre la identidad del autor de un manuscrito encontrado entre los papeles de un poeta muerto y otro sobre el destino trágico del hermano gemelo de Pichón, apodado el Gato.

Aunque el misterio literario (¿quién escribió el dactilograma que se llama En las tiendas griegas?) parecería ser el asunto menos interesante de todos dentro del esquema del libro, está vínculado a la otra materia por razónes políticas tanto por razónes filosóficas. Resulta que el Gato, su amante Elisa, y el poeta muerto Washington todos desaparecieron sin dejar rastro hace ocho años en los tiempos "de terror y de violencia" en Argentina (77). Mientras que Pichón no habla del asunto durante la cena con sus amigos, la sombra de aquellos tiempos anteriores y el evitar de una conversación sobre el tema aquí hacen hincapié en una pesquisa que no será realizada. Un libro impresionante, escrito con una prosa nítida y un pesimismo profundo sino lírico. (http://www.editorialplaneta.com/)

"Alzando la cabeza, Pichón ha podido ver, en un cielo todavía claro, donde los últimos vestigios violetas habían cedido bajo el azul generalizado, las primeras estrellas. En un fulgor instantáneo --el rumor del agua, más nítido que durante el trayecto porque el motor se había detenido revelando la tranquilidad de la noche, contribuyó sin duda a su clarividencia repentina-- ha entendido por qué, a pesar de su buena voluntad, de sus esfuerzos incluso, desde que llegó de París después de tantos años de ausencia, su lugar natal no le ha producido ninguna emoción: porque ahora es al fin un adulto, y ser adulto significa justamente haber llegado a entender que no es en la tierra natal donde se ha nacido, sino en un lugar más grande, más neutro, ni amigo ni enemigo, desconocido, al que nadié podría llamar suyo y que no estimula el afecto sino la extrañeza, un hogar que no es ni espacial ni geográfico, ni siquiera verbal, sino más bien, y hasta donde esas palabras puedan seguir significando algo, físico, químico, biológico, cósmico, y del lo que lo invisible y lo visible, desde las yemas de los dedos hasta el universo estrellado, o lo que puede llegar a saberse sobre lo invisible y lo visible, forman parte, y que ese conjunto que incluye hasta los bordes mismos de lo inconcebible, no es en realidad su patria sino su prisión, abandonada y cerrada ella misma desde el exterior --la oscuridad desmesurada que errabundea, ígnea y gélida a la vez, al abrigo no únicamente de los sentidos, sino también de la emoción, de la nostalgia y del pensamiento". (La pesquisa, 84-85)
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The Investigation (Serpent's Tail, 1999)
by Juan José Saer (translated by Helen Lane)
France, 1994

Four years after his death in 2005, Juan José Saer is rapidly becoming one of my favorite Argentinean authors. With The Investigation (a novel dedicated to Ricardo Piglia and subtitled "a detective story" in the Spanish language edition), Saer has written a sort of fake detective story that's satisfying on multiple levels. The main narrative, for example, concerns a serial killer who specializes in torturing and killing little old ladies in two Parisian arrondissements. Although the subject matter is undeniably morbid, what's arresting here is that the story's violence serves as a point of departure for a stupendous meditation on crime and punishment, madness and mental health, and friendship and betrayal.

Interestingly, Commissioner Morvan's investigation set in France calls attention to an even more compelling investigation set in Argentina. In the second of the three chapters, the reader learns that the story about the crimes in Paris is being narrated by one Pichón Garay to two dinner guests of his. Pichón, an Argentinean who has lived in Paris for the last twenty years, has returned to the region where he grew up (a city close to the Colastiné River in Argentina's Santa Fe province) to sell his family's house after the death of his mother and to restablish contact with the two or three friends from his youth that still remain in the city. Without wanting to jump ahead of myself too much, suffice it to say that Pichon's stay in the area causes the narrative to branch off into two additional directions: one having to do with the authorship of a manuscript found among a dead poet's papers, the other one having to do with the tragic fate of Pichón's twin brother, nicknamed "el Gato."

Although the literary mystery (who wrote the dactylogram called In the Greek Tents?) would seem to be the least interesting aspect of all within the scheme of the work, it's linked to the other subject matter as much for political as philosophical reasons. It turns out that el Gato, his lover Elisa, and the dead poet Washington all disappeared without a trace eight years earlier during Argentina's "times of terror and violence" (68). While Pichón doesn't speak of the matter during the dinner with his friends, the shadow of the earlier times and his avoidance of a discussion on the subject here emphasize an investigation that won't be pursued. An impressive book, noteworthy both for its spotless prose and its profound but lyrical pessimism. (http://www.serpentstail.com/)

"Raising his head, [Pichón] has been able to see, in a sky still bright, where the last violet traces had given way beneath the generalized blue, the first stars. In an instantaneous flash--the sound of the water, more distinct than during the boat trip because the motor had stopped, revealing the quiet of the night, no doubt contributed to his sudden clairvoyance--he has understood why, despite his good will, his efforts even, since his arrival from Paris after so many years of absence, his birthplace has produced no emotion in him: because he is at last an adult, and to be an adult means, precisely, having reached the point of understanding that it is not in one's native land that one has been born, but in a larger, more neutral place, neither friend nor enemy, unknown, which no one could call his own and which does not give rise to affection but, rather, to strangeness, a home that is not spatial or geographical, or even verbal, but rather, and insofar as those words can continue to mean something, physical, chemical, biological, cosmic, and of which the invisible and the visible, from one's fingertips to the starry universe, or what can ultimately be known about the invisible and the visible, form a part, and that that whole which includes even the very limits of the inconceivable, is not in reality his homeland but his prison, itself abandoned and locked from the outside--the boundless darkness that wanders, at once glacial and igneous, beyond the reach not only of the senses, but also of emotion, of nostalgia and of thought."
(The Investigation, 76-77 [translated by Helen Lane])

Juan José Saer y el río Paraná

5 comentarios:

  1. Sounds very interesting. I love multi-layored plots, especially when they are mysteries. :)

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  2. Richard: el universo narratico de Saer es mágico, interesante en extremo y su prosa en inigualable. Si comenzás a leer un título de Saer no terminás hasta que te hayas cansado, luego,tomás aire con otro autor, y depués adelante.
    La pesquisa es el ensayo de un policial al estilo Saer y los personajes, que siempre aparecen en esa otra gran novela que son todas sus novelas: Pichon, Barco, Tomatis, el matemático.
    A mi el libro que más me impacto de Saer fue Cicatrices, pero me faltan leer varios.

    saludos

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  3. Fake detective story that gives rise to multi-layered philosophical enquiry? Sign me UP. No doubt! Was that your own translation of the excerpt? It's quite lovely.

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  4. hola, richard
    qué interesante la trama por lo que contás. ya me tocará un día un libro de saer.
    respecto a las tiedas griegas, hay un poema de césar vallejo con ese nombre. no sé si te sirva.
    saludos

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  5. *Hola Sarah: Saer's a fascinating writer with interesting things to say and an even more interesting way of saying them. Hope you get a chance to read something by him someday!

    *Hola Mariano: Hermosas tus palabras sobre el universo saeriano. Leí Cicatrices el año pasado, y la novela me gustó tanto que me dio ganas de leer algo más del hombre. Después de haber disfrutado La pesquisa también, estoy listo buscar todos sus libros. Lo que dices sobre los personajes de Saer y esa "gran novela que son todas sus novelas" es un buen punto por cierto, pero desgraciadamente yo olvidé de mencionarlo en la entrada. Gracias a ti por recordármelo. ¡Saludos!

    *Hola Emily: Yeah, there's a lot going on at any one time...and like Bolaño and Piglia, Saer knows how to tell a story that's artfully constructed and "challenging" simultaneously. Good stuff! I'll have to make that translation credit more clear, but I can't take any credit for it. Helen Lane did a virtuoso job with the passage with one bracketed exception that I tweaked (she translated the character's name as Pigeon throughout the book, but I changed it back to Pichón since I think translating names is inherently stupid in most cases). Uh-oh, I think I just ended on a rather cranky note--hope you have a nice weekend!

    *Hola Ever: He leído sólo dos novelas de Saer, pero ambos tenían tramas interesantísimas y un estilo individualista (en el mejor sentido de la palabra). Gracias por la información sobre el poema de Vallejo: lo que pasa es que aunque los personajes mencionan el poema dentro de la novela, no sé mucho acerca del tema del poema (creo que lo leí hace años) sino en líneas generales y no pude encontrar mi antología de poesía que incluye algunas obras de Vallejo. Una tarea futura, supongo. ¡Un saludo!

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